"Somos privilegiados: lo nuestro es puro placer"

Flavio Cianciarullo, el bajista de Los Fabulosos Cadillacs, asegura que el ánimo del grupo no decae y que las relaciones entre los integrantes están mejor que nunca. En diálogo exclusivo con LA GACETA, el músico no brindó precisiones sobre el futuro del conjunto. "Dar respuestas sobre lo que vamos a hacer sería mentir", dijo.

21 Nov 2009
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PLENO DISFRUTE. Flavio Cianciarullo, en uno de los shows que brindó. Foto gentileza Vito Rivelli.

"¿Nada más...?", pregunta Flavio Cianciarullo, cuando se le recuerdaque la banda en la que toca el bajo y canta, Los Fabulosos Cadillacs,tocó sólo una vez en Tucumán, y que fue hace 21 años.
Cianciarullose ríe con ganas, y aclara: "sabíamos que hacía mucho que no íbamos,pero me acaba de caer la ficha de hace demasiado tiempo".
 Cuentaque al terminar esta gira (queda un show en Salta, otro en Chile y elúltimo en México), LFC se va a tomar unas vacaciones con finalincierto. No es que vayan a separarse, aunque tal vez sí. "Nos sentimossúper bien como grupo; el ánimo no decae y está permanentemente enalza, hasta diría que mejor que nunca", analiza en una conversacióntelefónica exclusiva con LA GACETA que, se aclaró, no debía durar másde 15 minutos. Sin embargo, al músico le gusta hablar casi tanto comotocar el bajo, cantar o escribir, y por eso, la charla se prolongódurante casi 40 minutos. "Si tuviera que establecer un pronóstico sinexagerar, hay que replegar fuerzas creativas y ver con qué se sale,cuándo y cómo, pero dar respuestas sobre eso sería mentir", dice entono convincente.
Recuerda que llevan casi un año y medio girandopor el mundo, grabando, componiendo y ensayando, y también que ya noson aquellos muchachitos que se podían llevar al mundo por delante."Termina un período. Y este período se cierra por una cuestión lógicade fatiga de gira, que por suerte no ha influido en el ánimo, sino quelos viajes saturan un poco y hay que parar", comenta como para quequede claro que no hay fricciones entre los músicos.
Y recuerda,entre risas y jactándose, que él y sus compañeros tienen el mejortrabajo del mundo. "Como dijo uno de Los Beatles, ser rockero y que tevaya bien es lo mejor que te puede pasar... somos privilegiados", dicey enumera algunos de los beneficios: los mejores hoteles, viajes por elmundo, buena atención, disfrutar con amigos, chicas y buena paga. "¡Lonuestro es puro placer!", grita.

El mismo afecto

Confirmauna vez más que el grupo está bien. "No sé si fue el tiempo queestuvimos separados o que somos gentiles hombres maduros, perodefinitivamente nos reencontramos. El afecto siempre estuvo presente.En nuestro caso es una alegría, un placer encontrarnos arriba y abajodel escenario", ratifica Cianciarullo.
"Somos hermanos, ?máshermanos que antes?, y es genial y me siento orgulloso y altivo, porquehay cimientos sólidos de amistad", dice y se lo nota conmovido y feliz.
Trasla disolución de Los Cadillacs, el bajista emprendió proyectospersonales relacionados más con el under, que momentáneamente quedaronvirtualmente congelados, excepto uno. "Sigo con Mirterio, la banda quearmé con mi hijo Astor", cuenta con orgullo de padre. Además, en esteretorno que incluyó viajes, grabaciones y encuentros varios, llevó undiario personal repleto de anécdotas, vivencias y reflexiones, queespera que se convierta en su tercer libro publicado (editó una novelay una compilación de cuentos y poesías).
Su banda The Flavio Mandinga Project quedó de lado por ahora. "Es incompatible con el ritmo que llevo", explica.
"LosCadillacs me absorben 24 horas al día porque soy hiperactivo, porque nome dedico sólo a tocar, y estoy siempre detrás de muchos trabajosrelacionados. Y dejé cosas de lado porque soy lo suficientementecoherente como para saber que no se puede hacer todo a la vez", acotaSr. Flavio.
Esta vorágine de la gira "Satánico Pop Tour", lepermite, no obstante, llevar su diario y seguir colaborando conrevistas especializadas de Latinoamérica y España.

Un festival que combina el ska con el reggae y el rock

Elrecital de Los Fabulosos Cadillacs en Tucumán terminó convirtiéndose enun festival de ska, reggae y rock. Además de la actuación de los dueñosdel ritmo, se presentará Los Cafres y el grupo Tucumano La Sueca.

"Llevamosvarios días sin dormir... es un sueño que se hace realidad, y hay unclima hermoso en la banda porque estamos muy entusiasmados", dijoGustavo Barchini, baterista de la banda local que tocará esta noche.

Laspuertas del club Central Córdoba de Bolívar 1.380 se abrirán a las 19(a las 18 se cortará el tránsito en la zona), y a las 20.40 actuará elcombo tucumano. A las 21.15, subirán al escenario Los Cafres, y a las22.20 Los Fabulosos Cadillacs. Los organizadores aclararon que elcumplimiento de los horarios será estricto.

Todavía hay a la venta entradas en las boleterías del club.

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