El prestigioso diario "El País" presentó el duelo con un título contundente: "La armoniosa España y la caótica Argentina miden su potencial como aspirantes al título". En el "Vicente Calderón" madrileño, el trámite del partido justificó plenamente el encabezamiento de la nota. El mejor equipo del mundo en la actualidad (quizás Brasil puede discutirle el podio), que en la última Eurocopa dejó atrás una larga secuencia de frustraciones, mostró su linaje futbolístico contra un adversario que llegó a los tropezones a Sudáfrica 2.010. El tiempo de "La Furia" ya quedó en el olvido; Vicente del Bosque logró inculcarle una filosofía de juego asociada con la pulcritud en el trato de la pelota en cualquier sector de la cancha y la búsqueda permanente del arco contrario. Con Andrés Iniesta marcando el compás de una maquinaria con engranajes perfectamente aceitados, España tiene clase y es un deleite verla.
Argentina, lejos de parecérsele, sigue llena de dudas y entregando una imagen borrosa.
Argentina, lejos de parecérsele, sigue llena de dudas y entregando una imagen borrosa.







