06 Noviembre 2009 Seguir en 
La tranquila siesta de la localidad de Los Sosa, departamento Monteros, fue alterada ayer en un abrir y cerrar de ojos a causa de un incendio. El fuego que se había iniciado en una finca con el objetivo de terminar con unas cañas huecas se propagó hacia un taller mecánico, cuyas instalaciones quedaron devastadas, y estuvo a punto de hacer lo mismo con una escuela.
A las 15.30 -según relató el lector Fernando Mentz, quien envió registros de lo sucedido a nuestro diario- las llamas se descontrolaron debido al fuerte viento y alcanzaron un galpón que se utilizaba para la reparación de vehículos.
Alertado por los vecinos del lugar, un bombero voluntario se hizo cargo de la situación. La preocupación del agente, que arriesgó su vida y actuó con premura, era impedir que el frente ígneo avanzara sobre la escuela, ubicada a metros del taller y sobre una cisterna con gasoil.
Según Mentz, fue ayudado por algunos pobladores y por tres policías, hasta que arribó un camión cisterna de la Municipalidad de Monteros. Entonces se aprovechó el agua para combatir las llamas, y la tarea dio sus frutos. Minutos después aparecieron los bomberos voluntarios de Concepción, quienes sofocaron totalmente el siniestro.
Sin embargo, no pudieron salvar nada del taller mecánico, que quedó reducido a hierros quemados y cenizas.
A las 15.30 -según relató el lector Fernando Mentz, quien envió registros de lo sucedido a nuestro diario- las llamas se descontrolaron debido al fuerte viento y alcanzaron un galpón que se utilizaba para la reparación de vehículos.
Alertado por los vecinos del lugar, un bombero voluntario se hizo cargo de la situación. La preocupación del agente, que arriesgó su vida y actuó con premura, era impedir que el frente ígneo avanzara sobre la escuela, ubicada a metros del taller y sobre una cisterna con gasoil.
Según Mentz, fue ayudado por algunos pobladores y por tres policías, hasta que arribó un camión cisterna de la Municipalidad de Monteros. Entonces se aprovechó el agua para combatir las llamas, y la tarea dio sus frutos. Minutos después aparecieron los bomberos voluntarios de Concepción, quienes sofocaron totalmente el siniestro.
Sin embargo, no pudieron salvar nada del taller mecánico, que quedó reducido a hierros quemados y cenizas.
NOTICIAS RELACIONADAS











