08 Octubre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ex presidente Fernando de la Rúa deslindó cualquier responsabilidad personal y de su gobierno en la represión del 20 de diciembre de 2001, que causó la muerte de al menos cinco manifestantes en el centro porteño. En cambio, apuntó al papel jugado ese día por la jueza María Servini de Cubría y por la Policía Federal.
"En el Gobierno no hubo ningún plan represivo, ni como Presidente; tampoco di orden de reprimir y el Estado de Sitio se dictó a pedido de los gobernadores, principalmente (Carlos) Ruckauf, quien decía que estaba desbordado", manifestó el ex mandatario en su declaración indagatoria. En la ampliación de sus dichos ante el juez federal Claudio Bonadío, el ex presidente confió que no estaba de acuerdo con promulgar el Estado de Sitio la noche del 19 de diciembre, pero admitió que lo hizo por insistencia del jefe de gabinete, Chrystian Colombo y del ministro del Interior, Ramón Mestre.
De la Rúa dijo que nunca existió una reunión en la Quinta de Olivos, el 20 de diciembre a la mañana, con la presencia del viceministro del Interior, Lautaro García Batallán, para configurar un operativo extraordinario de seguridad alrededor de la Casa Rosada y en la Plaza de Mayo.
Sin embargo, aseguró que por la tarde de aquel día estaba en su despacho de la Casa Rosada y llamó la jueza Servini de Cubría, que fue atendida por el ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, e hizo saber que había ordenado el desalojo de la plaza". "Apenas enterado, (el ministro del Interior Ramón) Mestre se retiró a implementar la decisión judicial", prosiguió el ex mandatario y admitió: "luego, como venían rumores de que desgraciadamente había muertos, le pregunté a (el secretario de Seguridad Enrique) Mathov". Y agregó: "Mathov me dijo que no (había muertos), pero que lo confirmaría, para lo cual llamó por teléfono al jefe de Policía (comisario Rubén Santos), que se lo negó".
Al salir de la indagatoria, De la Rúa habló con los periodistas sobre el final precipitado de su Presidencia a mitad del mandato y reiteró su idea de que, a su entender, "se trató de un golpe civil e institucional", del cual responsabilizó al "peronismo bonaerense", para llevar a la Presidencia a Eduardo Duhalde.
En la sangrienta represión policial en el centro porteño murieron cinco hombres, y hubo más de 200 heridos. (DyN)
"En el Gobierno no hubo ningún plan represivo, ni como Presidente; tampoco di orden de reprimir y el Estado de Sitio se dictó a pedido de los gobernadores, principalmente (Carlos) Ruckauf, quien decía que estaba desbordado", manifestó el ex mandatario en su declaración indagatoria. En la ampliación de sus dichos ante el juez federal Claudio Bonadío, el ex presidente confió que no estaba de acuerdo con promulgar el Estado de Sitio la noche del 19 de diciembre, pero admitió que lo hizo por insistencia del jefe de gabinete, Chrystian Colombo y del ministro del Interior, Ramón Mestre.
De la Rúa dijo que nunca existió una reunión en la Quinta de Olivos, el 20 de diciembre a la mañana, con la presencia del viceministro del Interior, Lautaro García Batallán, para configurar un operativo extraordinario de seguridad alrededor de la Casa Rosada y en la Plaza de Mayo.
Sin embargo, aseguró que por la tarde de aquel día estaba en su despacho de la Casa Rosada y llamó la jueza Servini de Cubría, que fue atendida por el ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, e hizo saber que había ordenado el desalojo de la plaza". "Apenas enterado, (el ministro del Interior Ramón) Mestre se retiró a implementar la decisión judicial", prosiguió el ex mandatario y admitió: "luego, como venían rumores de que desgraciadamente había muertos, le pregunté a (el secretario de Seguridad Enrique) Mathov". Y agregó: "Mathov me dijo que no (había muertos), pero que lo confirmaría, para lo cual llamó por teléfono al jefe de Policía (comisario Rubén Santos), que se lo negó".
Al salir de la indagatoria, De la Rúa habló con los periodistas sobre el final precipitado de su Presidencia a mitad del mandato y reiteró su idea de que, a su entender, "se trató de un golpe civil e institucional", del cual responsabilizó al "peronismo bonaerense", para llevar a la Presidencia a Eduardo Duhalde.
En la sangrienta represión policial en el centro porteño murieron cinco hombres, y hubo más de 200 heridos. (DyN)







