14 Julio 2009 Seguir en 
Médicos clínicos, infectólogos y bioquímicos advierten que no se debe tomar aspirina cuando aparezcan síntomas típicos de la gripe (fiebre superior a los 38 grados, tos, dolor de garganta, dolor muscular, malestar generalizado, decaimiento, náuseas, vómitos y diarreas). "La aspirina es un antiagregante plaquetario -mantiene la sangre licuada- y por esta razón está indicada en los enfermos cardíacos. En estos pacientes previene la trombosis porque ayuda a evitar la formación de trombos u obstrucciones en las arterias. Pero jamás hay que tomar aspirinas cuando se sospecha la presencia de una virosis (contagio de alguna enfermedad de origen viral, como la influenza) porque en estos casos la aspirina tiende a producir hemorragias, las posibilita porque justamente es un antiagregante plaquetario, y por lo tanto permite que la sangre fluya libremente. Jamás hay que usar aspirina para tratar una enfermedad viral, y mucho menos ahora que circula el nuevo virus A (H1N1) que no se lo conoce, tiene aristas oscuras y está en estudio". Esta advertencia fue realizada por la bioquímica Graciela Couri.








