"Gracias a la vida, que me ha dado tanto..." Así comienza la popular canción de Violeta Parra. El tema que la autora tal vez compuso para agradecer su grata existencia se ajusta perfectamente a Encarnación Palavecino de Pérez, una tucumana que el miércoles pasado cumplió nada menos que 108 años y que mañana realizará el festejo.
Además de ser madre de 11 hijos, Encarnación tiene 19 nietos. Incluso, el árbol genealógico continúa acrecentándose con sus 40 bisnietos y con una tataranieta. No obstante, ella continúa tan lúcida como aquel día en que dio a luz por primera vez.
Mujer del campo y muy trabajadora, luchó junto con su marido -ya fallecido- para criar a sus retoños. "Siempre le gustó cocinar y a veces nos explica como cosechaba las batatas. El ámbito laboral fue muy importante para ella", comenta orgulloso a LA GACETA Ricardo Diez, uno de sus nietos.
Comúnmente, la abuela espera que su entorno familiar la visite para regalar caramelos. "No solo les da golosinas a los más pequeños, sino también a los mayorcitos. Nos malcría y nos trata como si tuviéramos 10 años", cuenta Diez.
Aunque desde hace casi dos décadas está ciega, la "vieja" -como la llaman muy cariñosamente sus seres queridos- arranca el día muy temprano. Se despierta sin ayuda y luego reza, al menos durante una hora. Después de ese menester matutino, llega el momento de su hobby: tejer bolsitas de lona para regalárselas a aquellos que la visiten en su casa de Cruz Alta.
Jamás tuvo que ser internada. La vida del campo le impidió conocer el stress de la ciudad, los bocinazos y el desvelo. Tampoco posee vicios y se alimenta sanamente. "Tiene más memoria que nosotros. Se acuerda de toda la familia, hasta de sus bisnietos. Frecuentemente nos pregunta cuántos años cumple, aunque ella sabe mejor que nadie la edad que tiene", comenta jocoso Diez.
Hermandad y verdad
Si hay algo que caracterizó a Encarnación era su guapeza para trabajar a la par de su marido, recuedan sus familiares. Además de esta cualidad, les recomienda a sus parientes que cultiven la hermandad y la verdad.
Diez relata que un día, mientras su abuela lo reprendía, le dijo: "hijo, si mentís la vida te va a juzgar. Siempre tenés que decir la verdad".
Preparativos e invitados de lujo
Mañana los Pérez harán un asado para 120 personas en la casa de Encarnación. "Ya colocamos un pasacalle. Años anteriores vinieron grupos folclóricos y hasta un canal de televisión", contó el nieto. Su abuela sabe que la espera un gran banquete y está ansiosa porque ese momento llegue. No solo irán familiares. También el gobernador, José Alperovich, está invitado a participar de la celebración.
"Gracias a la vida, que me ha dado tanto, me ha dado la risa...", continúa la canción de Violeta Parra. Igual que Encarnación, que nunca deja de sonreír, con sus 108 años. LA GACETA ©







