LONDRES.- El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijo ayer que un plan de estímulo fiscal por sí mismo no sería suficiente para promover una recuperación económica estadounidense duradera y que podrían necesitarse más medidas para respaldar a los bancos.
“Es improbable que las acciones fiscales promuevan una recuperación duradera, a menos que estén acompañadas de medidas fuertes para estabilizar y fortalecer más al sistema financiero”, dijo Bernanke en la London School of Economics.
En su primer discurso de política económica desde principios de diciembre, Bernanke dijo que aunque un esperado paquete de estímulo fiscal estadounidense podría dar un impulso significativo a la economía, el Gobierno podría necesitar inyectar más capital a los bancos. Remarcó también que una gran cantidad de activos atribulados en las hojas de balance de los bancos hacía difícil a los bancos obtener capital y préstamos.
Señaló que el Gobierno podría considerar la posibilidad de comprar activos en problemas, de proveer garantías sobre activos o de establecer un denominado banco malo para comprar activos a los bancos a cambio de efectivo y acciones. “Con el empeoramiento de las perspectivas de crecimiento de la economía, las continuas pérdidas del crédito y las caídas de los activos podrían mantener por cierto tiempo la presión sobre la capacidad del capital y hojas de balance de las instituciones financieras”, recalcó. Expresó que la forma en que los gobiernos respondan a la crisis financiera que afecta a la economía mundial determinará el tiempo y la fortaleza de la recuperación. “Por casi un año y medio, el sistema financiero global ha estado bajo una tensión extraordinaria: tensión que ahora se ha propagado decididamente sobre la economía mundial más ampliamente”, sostuvo. “El daño, en términos de producción perdida, de empleos perdidos y de riqueza perdida, es ya sustancial”, agregó.
Bernanke subrayó que la Fed aún tiene “herramientas poderosas” que podrían impulsar un repunte de la economía, pese a que la tasa de fondos federales se mantiene cercana a cero.
La FED recortó las tasas de interés desde el 5,25% en que se ubicaban en setiembre de 2007 y abrió una gama de facilidades de préstamo para estabilizar los mercados y estimular el crecimiento. La economía estadounidense está en recesión desde diciembre de 2007.
Bernanke dijo que la Fed dejaría clara su intención de mantener la tasa de fondos federales de referencia baja por un extenso período para combatir la crisis, pero subrayó que esa política podría cambiar si las condiciones mejoran. Aunque existen riesgos de una agresiva flexibilización de la política monetaria, Bernanke indicó que la inflación no es una preocupación inmediata. “En general, la inflación ha declinado significativamente y es probable que se modere más”, concluyó. (Reuter)







