Pelea por dos líneas que facturaron $ 13 millones

02 Dic 2008

El origen de esta controversia se remonta al 10 de junio, cuando el intendente Domingo Amaya quitó el servicio de la línea 10 a la firma San Cristóbal -aduciendo deficiencias en la prestación- y, en un mismo acto, lo cedió en forma provisoria a "Cerro Pozo", una Unión Transitoria de Empresas (UTE) que, a la vez, era oferente en el llamado licitatorio abierto en abril.
Esta firma, integrada por empresas tucumanas, compitió con la UTE "El Rayo Bus", que conforman empresarios locales junto a un grupo inversor santafesino ligado al diputado nacional kirchnerista Agustín Rossi. En medio de rumores y sospechas, el proceso licitatorio abierto por las líneas 10 y 12 (aún en manos de Cerro Pozo UTE) fue anulado por el jefe municipal el viernes 7 de noviembre.
Ambos oferentes volvieron a presentarse en el segundo llamado a licitación por el servicio de las líneas 3 y 19. En este caso, "El Rayo Bus" cambió su denominación por "Inverbus SA y otros UTE", empresa integrada por Autobuses Santa Fe SRL, Recreo SRL e Inverbus SA.
Al igual que el resto de las líneas urbanas, el servicio de las empresas 10 y 12 registró un crecimiento en la venta de boletos en los últimos años. Los datos oficiales revelan que en 2007, por ejemplo, la línea 10 vendió 3,8 millones de boletos; es decir unos $ 5,3 millones anuales. En tanto que la línea 12 superó los 5,5 millones en la venta de boletos; es decir $ 7,7 millones anuales.

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