Unos hablan de monopolio; otros, de sorpresa

El viernes, el intendente le quitó el permiso a una unión de empresas y se lo concedió a otra.

02 Diciembre 2008

Por una medida de fuerza concretada por los trabajadores el 22 de agosto, la empresa Cerro Pozo UTE perdió la explotación provisoria del recorrido de la Línea 10.
Poco más de tres meses demandó la resolución del expediente en la Municipalidad. El viernes, el intendente Domingo Amaya firmó el decreto 4.669, mediante el cual dejó sin efecto la autorización precaria -vigente desde junio- que ostentaba Cerro Pozo UTE.
Inmediatamente, el jefe municipal concedió un permiso del mismo tenor a Inverbus, una UTE de capitales santafesinos y tucumanos. En el decreto 4.995, Amaya aduce que Inverbus se ofreció a prestar el servicio de la línea 10 con la incorporación de unidades cero kilómetro y la absorción de todos los empleados. En la misma noche del viernes, las empresas saliente y entrante fueron notificadas de la resolución municipal.
El representante de Cerro Pozo, Alcides Courtade, que perdió la concesión de la línea 10 (aún tiene a su cargo la explotación de la línea 110), explicó que no trabajaron porque respetaron el decreto del intendente, pero se mostró molesto con la decisión de la Municipalidad ya que, según dijo, habían incorporado 26 coches cero kilómetro. “Fue muy improvisado, a tal punto que esta mañana (por ayer) la Dirección de Transporte nos intimó porque no estábamos prestando el servicio. Lo que hicimos fue acatar una orden”, exclamó.
Según Courtade, recurrieron a la Justicia para que obligue a la Municipalidad a rever la medida. “El motivo del final de la concesión es una protesta de choferes, el 22 de agosto. Esto es injusto porque no depende de nosotros. Estábamos prestando un servicio correcto, con nuevas unidades. No había motivos para que de la noche a la mañana nos quitaran la concesión”, se quejó.
En tanto, el representante legal de Inverbus UTE, Oscar Alonso, aseguró que los trabajadores fueron notificados de que debían presentarse desde ayer en los galpones de Jujuy al 3.500. “Nuestra UTE se hace cargo de todo el personal (59 empleados), respetando su antigüedad y todas las condiciones con las que lo hacían con su anterior empleador. Incluso, a las 4.30 de ayer los escribanos labraron actas en los talleres, en los que se encontraban las unidades pero no el persona que debía hacerse cargo de los servicios”, sostuvo.
El empresario cuestionó la actitud de UTA. “El gremio dio instrucciones para que el personal no se presentara, aduciendo que no habían sido notificados del traspaso. Sin embargo, la Municipalidad nos informó que sí había comunicado la decisión al sindicato”, replicó. Luego, cargó contra un sector del empresariado. “Hay una puja de un sector monopólico que no quiere dejar que otros empresarios, con ganas de invertir, lo haga libremente”, enfatizó.

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