El desempleo, el primer síntoma de la recesión

En Estados Unidos y en la Argentina inquieta el incremento de las suspensiones de personal a causa de la debacle internacional. Las grandes compañías norteamericanas recortaron empleos. La CGT reitera su pedido a empresas. Una advertencia de industriales.

24 Octubre 2008

BUENOS AIRES Y NUEVA YORK.- Los efectos de la crisis internacional en la economía real se están globalizando a pasos agigantados por temores a la recesión. Mientras en Estados Unidos, grandes empresas como Goldman Sachs, Chrysler, General Motors y Xerox anuncian un recorte de empleos, en Buenos Aires, la CGT renovó su pedido al sector empresario de que se abstenga de despedir personal.
En Estados Unidos, la automotriz estadounidense Chrysler anunció que estaba en proceso de cierre de una planta ensambladora y de eliminación de otra, lo que resultaría en el recorte de 1.825 empleos. General Motors Corp informó que está tomando medidas para preservar su efectivo, suspendiendo temporalmente un programa previsional colectivo. El Wall Street Journal reportó que planeaba comenzar a despedir a trabajadores asalariados. En tanto, Goldman Sachs Group Inc planea recortar cerca de 3.300 empleos, o un 10% de su nómina.
En la Argentina la preocupación es creciente con respecto del futuro de la fuente laboral. A tal punto que los principales dirigentes cegetistas expresaron a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, su preocupación por la serie de despidos y suspensiones a causa de la crisis financiera internacional, sobre todo en el sector automotor y de la construcción. El secretario adjunto de la CGT, Juan Belén, renovó ayer su pedido a las empresas para que “se abstengan de despedir” personal en el marco de la crisis. La misma inquietud envuelve a los gremios de trabajadores de la industria de la carne y de estaciones de servicios. La primera solicitó una reunión “urgente” con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con el fin de plantearle la difícil situación que vive el sector. El dirigente, José Alberto Fantini, aseguró: “aún no hay despidos pero que las empresas están imponiendo suspensiones, garantías horarias, licencias adelantadas por vacaciones, dentro de una batería de medidas para paliar el actual contexto internacional”.
En tanto, la Unión Industrial Argentina (UIA) reiteró su advertencia sobre las consecuencias de “la persistente profundización de la crisis internacional que ha agudizado la depreciación de las principales monedas frente al dólar”. Pidieron al Gobierno que se ajuste la paridad cambiaria real con el fin de recomponer la rentabilidad y la competitividad de las industrias locales frente a las importaciones.
“De no mediar un conjunto de acciones para amortiguar dichos impactos, las consecuencias futuras serán profundas no sólo para el nivel actividad sino fundamentalmente para las exportaciones y el nivel de empleo”, alertó. Esta misma semana, la UIA emitió un comunicado sobre la situación fabril, en el que destacó una generalizada caída en los niveles de producción. (Reuters-DyN-NA-DPA)

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