Ocho imputados, al banquillo

El debate oral se iniciará mañana, en el palacio de Tribunales.

EL HALLAZGO DEL CUERPO. El cadáver de Mansilla había sido ocultado. LA GACETA/HECTOR PERALTA
EL HALLAZGO DEL CUERPO. El cadáver de Mansilla había sido ocultado. LA GACETA/HECTOR PERALTA
02 Septiembre 2008
Por lo menos 17 personas desfilarán ante el tribunal que juzgará siete personas, entre ellas, Miguel Angel “Piki” Orellana, por el crimen de Adrián Angel Mansilla. Las audiencias, según fuentes judiciales, se extenderán hasta el viernes 12 como mínimo.
El 17 de agosto de 2003, Mansilla abandonó su vivienda, ubicada en Villa 9 de Julio, junto con su sobrino; iba a comprarle un par de zapatillas a la zona de la ex Terminal de Omnibus. Allí fue secuestrado por un grupo de varios hombres, y no se supo nada de él hasta que un arrepentido, el 15 de octubre de ese año les dijo a la Justicia y a la Policía que había sido asesinado y enterrado en Colonia 7 de Sauce Guacho, Famaillá.
Por este caso están acusados de violación de domicilio, amenazas agravadas, privación ilegítima de la libertad y homicidio agravado Orellana, Marcelo “Mudo” Romano, Marcelo “Negro” Ibarra, Angel “Beto” Ibarra, Omar “Anaconda” Carrizo, José Rodríguez y Tomás “Cordobés” Ceballos. Si el tribunal los encuentra culpables pueden llegar a ser condenados a prisión perpetua. A Carlos “Pirucho” Chávez, el testigo que aportó datos claves para el esclarecimiento del hecho, se le imputó participación secundaria en los delitos de amenazas agravadas y privación ilegítima de la libertad.
Antes del secuestro, según la acusación de la entonces fiscala Raquel Asís (hoy camarista en Concepción), el grupo, encabezado por Orellana, había ido a la casa de Mansilla. Los acusados habían amenazado a la familia para que dijera dónde estaba el muchacho, a quien acusaban de un robo que -según la versión de los acusados- había ocurrido el día antes en el “Todo por $ 2” que “Piki” tenía en 24 de Septiembre al 200, y en el que Mansilla había trabajado hasta poco tiempo antes. Hasta el momento se desconoce quién ejecutó a la víctima luego de obligarla a ponerse de rodillas en el piso.
En mayo de 2006, los camaristas Pedro Roldán Vázquez, Julio Espíndola Aráoz y Carlos Ernesto Norry, los mismos que juzgarán a los imputados, ordenaron que todos los acusados fueran puestos en libertad, ya que habían estado detenidos más de dos años sin haber afrontado un juicio. La audiencia se iniciará mañana a las 9.

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