23 Marzo 2008 Seguir en 
CONCEPCION.- El obispo de la Diócesis de la Santísima Concepción, monseñor José María Rossi, pidió a los fieles cristianos a que en estas Pascuas fortalezcan los ideales nobles y grandes que tenemos en esta vida. “Uno se siente a menudo tentado a abandonarlos porque ve que no son redituables”, dijo durante una entrevista con LA GACETA.
“La fiesta de la resurrección de Cristo nos dice que siempre es mejor ser fieles a los ideales, que renunciar a estos. La fidelidad a los ideales, aunque sea dificultoso, aunque no tengan mucho ránking, sin embargo, son los que nos hacen felices en serio, porque la paz del corazón está en ser coherentes o consecuentes con las cosas de las que estamos convencidos”, añadió.
Rossi presidió anoche, a las 22, la ceremonia de la Vigilia Pascual, que se celebró en la iglesia Catedral de esta ciudad y de la que participaron cientos de feligreses que renovaron sus promesas bautismales. “Este acontecimiento tiene siempre un sentido de esperanza, porque recordamos el triunfo de Jesús sobre la muerte. Nos da una esperanza muy grande, porque descubrimos que Dios es el dueño de la historia, lo que definitivamente hace que el bien sea siempre más grande que el mal”, sostuvo Rossi.
La esperanza
Advirtió seguidamente que la Pascua no es sólo la esperanza para la vida eterna, “sino también la de poder cumplir con los ideales nobles y grandes”, dijo.
Insistió en que si la persona es consecuente con sus ideales, “no solamente vive mejor, sino que ayuda a transformar la realidad, ayuda a ser feliz a la familia, a la gente con la que uno trabaja, estudia o convive. En definitiva, logra transformar la sociedad y el mundo, y se hace más humano”. Rossi se refirió a las cosas importantes, aquellas las que deberían ser prioritarias para los hombres, para los cristianos. Dijo que la Pascua tiene un fin que renueva lo viejo por lo nuevo, y promueve un compromiso ante la realidad que nos toca vivir. Enfatizó: “La Pascua nos tiene que servir para renovar el compromiso con las cosas importantes de la vida”. (C)
El ex titular del Seminario Mayor de Tucumán y ahora obispo de Catamarca reconoció que "son muchas las presiones que angustian nuestro diario vivir, como los condicionamientos económicos, laborales, las lacerantes y humillantes formas de esclavitud, el secularismo y el hedonismo, que se introdujo en la sociedad”, remarcó.
"La Pascua nos invita a dar el paso valiente y decisivo de abandonar los ídolos que nos oprimen y nos degradan, abriendo nuestras mentes y corazones al tierno amor misericordioso de Dios que se hizo tangible, creíble y realizable en Jesús", dijo el obispo. (Télam)
“La fiesta de la resurrección de Cristo nos dice que siempre es mejor ser fieles a los ideales, que renunciar a estos. La fidelidad a los ideales, aunque sea dificultoso, aunque no tengan mucho ránking, sin embargo, son los que nos hacen felices en serio, porque la paz del corazón está en ser coherentes o consecuentes con las cosas de las que estamos convencidos”, añadió.
Rossi presidió anoche, a las 22, la ceremonia de la Vigilia Pascual, que se celebró en la iglesia Catedral de esta ciudad y de la que participaron cientos de feligreses que renovaron sus promesas bautismales. “Este acontecimiento tiene siempre un sentido de esperanza, porque recordamos el triunfo de Jesús sobre la muerte. Nos da una esperanza muy grande, porque descubrimos que Dios es el dueño de la historia, lo que definitivamente hace que el bien sea siempre más grande que el mal”, sostuvo Rossi.
La esperanza
Advirtió seguidamente que la Pascua no es sólo la esperanza para la vida eterna, “sino también la de poder cumplir con los ideales nobles y grandes”, dijo.
Insistió en que si la persona es consecuente con sus ideales, “no solamente vive mejor, sino que ayuda a transformar la realidad, ayuda a ser feliz a la familia, a la gente con la que uno trabaja, estudia o convive. En definitiva, logra transformar la sociedad y el mundo, y se hace más humano”. Rossi se refirió a las cosas importantes, aquellas las que deberían ser prioritarias para los hombres, para los cristianos. Dijo que la Pascua tiene un fin que renueva lo viejo por lo nuevo, y promueve un compromiso ante la realidad que nos toca vivir. Enfatizó: “La Pascua nos tiene que servir para renovar el compromiso con las cosas importantes de la vida”. (C)
Monseñor Urbanc pidió por una Catamarca libre de droga
Catamarca.- El obispo diocesano de Catamarca, Luis Urbanc, en su mensaje pascual, abogó por una Catamarca libre de droga. “Una Catamarca donde todos tengamos una vida digna, sin excluidos, sin vicios, donde nadie consuma ni venda la maldita droga; donde todos puedan tener un trabajo; donde los niños y jóvenes puedan educarse responsablemente; los ancianos y los enfermos sean queridos y respetados", afirmó en su mensaje pascual.El ex titular del Seminario Mayor de Tucumán y ahora obispo de Catamarca reconoció que "son muchas las presiones que angustian nuestro diario vivir, como los condicionamientos económicos, laborales, las lacerantes y humillantes formas de esclavitud, el secularismo y el hedonismo, que se introdujo en la sociedad”, remarcó.
"La Pascua nos invita a dar el paso valiente y decisivo de abandonar los ídolos que nos oprimen y nos degradan, abriendo nuestras mentes y corazones al tierno amor misericordioso de Dios que se hizo tangible, creíble y realizable en Jesús", dijo el obispo. (Télam)








