“Hicieron todo mal, por esa razón fueron separados de la fuerza. Estamos a disposición de la Justicia Federal para aportar todos los elementos que consideren necesarios para esclarecer cuál fue su participación en el caso”, sostuvo Joaquín Girvau, jefe de Policía, al referirse a la situación de los efectivos involucrados en el secuestro de 66 kilos de cocaína en Salta.
El domingo, la esteticista Delia Yolanda Tame, acompañada por la médica de Gendarmería Nacional Ivana Georgina Portal, se dirigía hacia nuestra provincia en una Renault Duster que transportaba 66 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo. En el trayecto fueron interceptadas por dos camionetas cuyos ocupantes intentaron obligarlas a detenerse. Como no lo hicieron, comenzaron a dispararles para que frenaran la marcha.
Las mujeres terminaron refugiándose en una vivienda de la localidad de El Potrero, a unos 20 kilómetros del límite con Tucumán. Los propietarios del inmueble llamaron a la Policía para alertar sobre lo que estaba ocurriendo. Al llegar, los uniformados confirmaron dos cuestiones: que las mujeres transportaban cocaína y que un grupo de personas había intentado apoderarse de la carga.
Investigan a siete policías tucumanos por el decomiso de 66 kilos de cocaína en SaltaMientras se desarrollaba el procedimiento, se presentaron en el lugar cuatro policías tucumanos que se movilizaban en una camioneta blanca. Dos permanecieron en el vehículo y los otros explicaron que estaban realizando tareas de patrullaje por la zona y que un automovilista les había advertido sobre una balacera en la ruta. Sin embargo, cuando se descubrió la droga, se retiraron del lugar sin dejar constancia de su intervención.
El fiscal federal Ricardo Toranzos sostiene como principal hipótesis que José “Xuxa” Troichuque, oriundo de Rosario de la Frontera, junto con otras personas, intentó apoderarse del cargamento que transportaban Tame y Portal. Paralelamente, investiga cuál fue la participación de los cuatro policías que estuvieron en El Potrero y de otros tres efectivos del destacamento 7 de Abril, donde todos prestaban servicios.
Apareció un nuevo sello en la cocaína: ¿de la mafia albanesa o del cártel de Sinaloa?“Si bien es cierto que todo está en manos de la Justicia, no podemos pasar por alto las irregularidades que cometieron. Por esa razón fueron separados de la fuerza de inmediato. Además, pusimos a disposición de los investigadores toda la documentación y los elementos que podrían resultar de interés para la causa”, afirmó Girvau.
A los uniformados se les cuestiona:
1- Haber intervenido en territorio salteño, pese a que legalmente no tenían jurisdicción para hacerlo.
2- No haber informado a sus superiores sobre la realización de ese supuesto patrullaje.
3- Haber utilizado una camioneta que, en principio, había sido secuestrada en el marco del Operativo Lapacho.
4- No haber dejado constancia en el libro de guardia del destacamento de la salida que realizaron.
5- No haber confeccionado un acta que justificara su presencia e intervención en una localidad salteña.
Por estas y otras razones, el fiscal Toranzos analiza dos hipótesis. La primera es que los efectivos podrían haber sido convocados por Troichuque para colaborar en el intento de robo del cargamento. La segunda, según los datos recopilados por LA GACETA, es que habrían mantenido algún tipo de acuerdo con los responsables de la droga para evitar controles y que acudieron al lugar cuando se enteraron de que las transportistas estaban siendo víctimas de un intento de asalto.
Los disparos que dejaron al descubierto 70 kilos de cocaína que salpican a GendarmeríaPor el momento, ambas líneas investigativas continúan bajo análisis y los resultados de las pericias sobre teléfonos celulares, armas y documentación secuestrada serán determinantes para establecer cuál fue el verdadero rol que desempeñaron los policías en el episodio.