26 Junio 2002 Seguir en 
Washington.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) aumentó en U$S 1.500 millones el crédito disponible para Uruguay bajo el acuerdo stand by, con lo cual la línea crediticia de ese país es ahora de U$S2.280 millones. Uruguay puede retirar inmediatamente U$S508 millones, y otros U$S650 millones hasta fin de año, sujetos a la revisión que el FMI haga sobre el cumplimiento del programa económico uruguayo. El acuerdo vigente fue aprobado en marzo con una línea de crédito de U$S769 millones, pero Montevideo presentó una nueva carta intención para aumentar el monto. El FMI, que insiste hasta la fecha en que la crisis argentina no está contagiando al resto de la región, reconoció hace meses que en el caso de Uruguay la situación argentina impactó gravemente, por los estrechos vínculos comerciales y financieros que los unen.
Para aumentar la línea de crédito, el FMI exigió a Montevideo que abandone la banda de flotación cambiaria y permita que el dólar cotice libremente en el mercado, con lo cual el Banco Central ya no deberá gastar sus reservas de divisas para mantener el valor del dólar dentro de la franja preestablecida. El nuevo sistema se puso en marcha el pasado 20, y el peso uruguayo se devaluó un 30% frente al dólar, pero desde entonces se estabilizó en ese precio.
Tensión social
En la nueva carta intención, el gobierno del presidente Jorge Batlle revisó las metas y planteó fuertes ajustes en el gasto público para evitar que la crisis se profundice. Sectores políticos y sociales reaccionaron con dureza y exigieron la renuncia del ministro de Economía, Alberto Bensión. Sin embargo, el funcionario ratificó la actual política económica y descartó cualquier posibilidad de renuncia. La tensión continúa en Uruguay. Hoy habrá paro de los servicios de salud públicos y privados que exigen que no se aplique el Impuesto al Valor Agregado (IVA), porque encarecerá los servicios. (Reuter/AFP)
Para aumentar la línea de crédito, el FMI exigió a Montevideo que abandone la banda de flotación cambiaria y permita que el dólar cotice libremente en el mercado, con lo cual el Banco Central ya no deberá gastar sus reservas de divisas para mantener el valor del dólar dentro de la franja preestablecida. El nuevo sistema se puso en marcha el pasado 20, y el peso uruguayo se devaluó un 30% frente al dólar, pero desde entonces se estabilizó en ese precio.
Tensión social
En la nueva carta intención, el gobierno del presidente Jorge Batlle revisó las metas y planteó fuertes ajustes en el gasto público para evitar que la crisis se profundice. Sectores políticos y sociales reaccionaron con dureza y exigieron la renuncia del ministro de Economía, Alberto Bensión. Sin embargo, el funcionario ratificó la actual política económica y descartó cualquier posibilidad de renuncia. La tensión continúa en Uruguay. Hoy habrá paro de los servicios de salud públicos y privados que exigen que no se aplique el Impuesto al Valor Agregado (IVA), porque encarecerá los servicios. (Reuter/AFP)







