La debilidad del dólar es una amenaza real

Hace más de dos meses que el billete verde viene perdiendo terreno. El lunes hubo que intervenir nuevamente en los mercados de Japón.

26 Junio 2002
KANANASKIS.- La debilidad prolongada del dólar frente al euro y al yen, que amenaza la recuperación mundial, podría perturbar la agenda de las discusiones de la cumbre del G8. Hace más de dos meses que el billete verde viene perdiendo terreno frente a las principales monedas, como el euro, que el lunes superó la barrera de 0,98 por dólar para luego recaer a 0,97. Sin embargo, las tasas de cambio no deberían integrar las discusiones formales. Los ministros de Finanzas del G7 (sin Rusia) evitaron concienzudamente el tema durante las reuniones preparatorias de la reunión de Kananaskis. Los estadounidenses consideran eso simplemente como una evolución del mercado.
Pero es difícil que el G8 pueda evitar una discusión sobre el retroceso del billete estadounidense -real amenaza para las grandes economías del planeta-, cuya recuperación se anuncia más difícil y menos sana de lo anunciado. A corto plazo, algunos socios de Estados Unidos, empezando por Japón y Alemania, temen que sus exportaciones se vean afectadas, ya que la mejora de sus economías se basa principalmente en el comercio exterior. El lunes hubo que intervenir nuevamente en los mercados de Japón para limitar el alza del yen.
La baja del dólar hace caer la inflación importada en Europa, postergando la amenaza de un alza de las tasas de interés por parte del Banco Central Europeo. Según el ministro francés de Economía y Finanzas, Francis Mer, la baja del dólar frente al euro puede para los europeos ser un triunfo, si es controlada. Si se espera una tasa de cambio de 1,15/1,20 euro por dólar de aquí a comienzos de 2003, será un problema. Estados Unidos, transformado en motor de la economía mundial tras la desaceleración del año pasado, podría ser interpelado.

Una bomba interna
Pero la caída de la divisa norteamericana podría sobre todo afectar gravemente la recuperación económica de Estados Unidos, que sufre importantes déficits externos y necesita por lo tanto atraer más capitales del extranjero. Para peor, son estos mismos déficits los que, al no cesar de aumentar, carcomen más el billete estadounidense. "Si la rapidez de esta depreciación del dólar continúa, podría asustar a los inversores y provocar una salida de capitales de Estados Unidos", advirtió Stephen Gallagher, de la Société Générale. En un informe publicado el lunes, el FMI advirtió que Washington debe endurecer su política presupuestaria para evitar los riesgos de una baja demasiado rápida del dólar, que sería perjudicial para la recuperación económica mundial. (AFP)

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