Eduardo de la Puente habló de sus adicciones en Seres Libres

En la serie de entrevistas que emite Gastón Pauls vía Youtube por su canal Seres Libres, le llegó el turno al periodista gráfico, radial y televisivo Eduardo de la Puente. En un ciclo orientado a abordar problemáticas relacionadas a las adicciones, los consumos problemáticos y la salud mental, de la Puente confesó cuáles fueron las mayores dificultades que vivió en torno a la depresión y las adicciones al alcohol y la cocaína.
Hoy, de adulto, se reconoce con una personalidad de alta tendencia adictiva, por herencia materna; y “un desastre de padre”, por influencia de su propio progenitor. “Emocionalmente soy un desastre o fui un desastre toda mi vida y es una lucha constante”, contó de la Puente.
De la Puente fue entrevistado por Gastón Paul, quien también atravesó un proceso de adicción
Las difíciles experiencias de de la Puente con el alcohol y las drogas
Aunque fue capaz de identificar el duro momento y las difíciles condiciones en que murió su madre, considera que las adicciones lo llevaron a contradecirse a sí mismo. “Tuve una adicción bastante seria de alcohol y dije ‘¿cómo puede ser? Tu vieja se murió con el hígado explotado de alcohol y vos tuviste dos pancreatitis alcohólicas y no escarmentaste’”.
Respecto a su primer consumo de cocaína, contó: “Hacíamos un programa de Telefé y editábamos cinco programas en una noche (...), estábamos 8 o 9 horas laburando y empezábamos a las 10 de la noche y una vuelta una persona que laburaba ahí me dijo ‘¿Querés?’. ‘Sí’, dije yo y fue bárbaro”.
“Mi problema real con la merca fue que nunca me pegó mal. Siempre me pegó bien. Uno dice ‘buenísimo’. No, es terrible! Si vas bárbaro, laburás bárbaro, hablás bárbaro, estás bien, no se te nota, vamos. Y así fue que fue una caravana de años”, contó con pesar el periodista.
La infancia problemática de Eduardo de la Puente
“Por tener una vida muy independiente desde muy chiquito, mi vieja alcohólica, a los 8 o 9 años ya me hacía la cena yo, tuve un sentimiento como de poder cambiar cualquier tipo de temporal”, contó de la Puente sobre su infancia.
Pese a las problemáticas de su madre y a tener un padre ausente, el periodista no se daba cuenta de cómo eso influía en su personalidad. “De eso me di cuenta mucho más tarde, a los 8 (...) tenía un registro de que la vida con mi vieja era así. Para mí lo normal era no tener padre o tener un padre que me veía martes, jueves y domingos y después una madre que cuando volvía de la escuela estaba en pedo”, relató.
El intento de suicidio de la madre de de la Puente
Cuando era niño, su madre tuvo una serie de intentos de suicidio. Pero, según indicó, el momento clave en que reconoció que podía tener cierta predisposición a convertirse en una persona con determinadas problemáticas, fue cuando empezaba su adolescencia.
“A eso de los 12 o 13 mi vieja tuvo un intento de suicidio. A partir de la internación me fui a vivir con mis abuelos y dije ‘acá hay algo que no está bien’”. También reconoció tener una percepción diferente a la que podrían tener otras personas en relación a las cosas aceptables o inaceptables para una familia.
“Cuando visitaba la casa de mis compañeritos, veía familias armadas (...) pero no me llamaba mucho la atención, más me llamaba la atención ver que en la casa de mis compañeros había cortinas o mamparas y en la mía no. Eso me llamaba más la atención que un compañero que vivía con papá, mamá y hermana”.







