Los ladrones siempre dieron buenos argumentos al cine

Las películas de robos perfectamente organizados son un verdadero género que tiene legiones de seguidores. La atracción de "Sexy Beast".

GRAN CARACTERIZACION. Ben Kingsley se aleja de la imagen pacífica de “Ghandi” en el filme “Sexy Beast”.
GRAN CARACTERIZACION. Ben Kingsley se aleja de la imagen pacífica de “Ghandi” en el filme “Sexy Beast”.
HOLLYWOOD.- ¡Arriba las manos! Posiblemente, ésta sea una de las frases más utilizadas a lo largo de la historia del cine. Introducida en cientos de guiones para presentar cientos de atracos, ha convertido a más de un robo en protagonista absoluto del filme, creando una especie de subgénero en el que cabían desde gangsters a bandoleros, desde pícaros a ladrones de guante blanco, desde gente normal hasta verdaderos especialistas. Y eso es lo que nos trae ahora a las pantallas "Sexy Beast", un robo en toda regla en el que el mafioso que interpreta Ben Kingsley intenta convencer a Ray Winstone, retirado del "oficio", para dar un gran golpe.
Especialistas en robos de alta envergadura son también los simpáticos delincuentes de "La gran estafa", remake de "Once a la medianoche" con la inolvidable pandilla liderada por Frank Sinatra. En la última película de Steven Soderbergh, recientemente estrenada, se desplegaba para el gran golpe en un casino de Las Vegas un reparto plagado de estrellas: Brad Pitt, George Clooney, Julia Roberts y Matt Damon entre ellas. Un equipo al que nada tenía que envidiar el de "Perros de la calle", con Harvey Keitel, Tim Roth y Steve Buscemi a las órdenes de un travieso Quentin Tarantino. El realizador ponía las cosas un poco más difíciles a sus chicos, introduciendo en la trama un topo que diera emoción al filme, inspirado en "The killing", de Stanley Kubrick.Hay un título emblemático en los "filmes de ladrones": "Rififí", el clásico que dirigió Jules Dassin en 1955 y en el que la memorable secuencia del atraco se desarrolla sin que los ladrones pronuncien una sola palabra. El mismo Dassin dirigió en 1964 "Topkapi", que cuenta otro robo magistralmente planeado que se resquebraja por culpa de un imponderable.
Menos eficaces en sus métodos eran los ladrones de "Los desconocidos de siempre", emblemática comedia italiana de Mario Monicelli que mostraba en acción a unos torpes ladrones incapaces de llevar a buen puerto su plan, aunque sí una maravillosa película. Para eso estaban allí cuatro de los grandes del momento: Vitorio Gassman, Marcelo Mastroianni, Totó y Claudia Cardinale.
Jean-Pierre Melville, maestro del cine negro francés, retrató en "Círculo rojo", con la sequedad que le es habitual, la historia de tres delincuentes que planean un golpe y acaban acribillados por la policía. Delon, Volonté y Montand bordan sus interpretaciones respectivas de tres perdedores de compleja personalidad y diferente pasado, hermanados por la silenciosa solidaridad masculina marca de la casa y marcados por un fatalismo existencial. Seguro que ellos no gritaban "¡Arriba las manos!". (Especial)

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