Fuerte golpe financiero en Paraguay

El peso chileno continúa en baja. El gobierno uruguayo se lanza al achique del gasto público. Fue intervenida una entidad bancaria en Asunción.

MONTEVIDEO. El presidente uruguayo Jorge Batlle discute su plan con su predecesor Julio Sanguinetti.
MONTEVIDEO. El presidente uruguayo Jorge Batlle discute su plan con su predecesor Julio Sanguinetti.
25 Junio 2002
ASUNCION.- El sistema bancario paraguayo sufre su cuarta crisis financiera desde 1995, y aunque el Banco Central (BCP) atribuye al contagio regional su decisión de intervenir el banco Alemán, del Grupo Velox, analistas económicos temen un corte en la cadena de pagos. El precio del dólar en Paraguay batió ayer su récord histórico de alza en un solo día, al abrir la semana a 5.950 guaraníes a la venta, contra 5.645 guaraníes del viernes. La moneda local acumula una devaluación de casi el 30% en lo que va del año.
La crisis continuó ayer asfixiando no sólo a Paraguay, sino también a México y a Chile, pero les dio algún oxígeno a los mercados de Uruguay y de Brasil. En Montevideo resta esperar las reacciones a un paquete de medidas de ajuste del gasto público preparado por el gobierno de Jorge Batlle.

Intervención a medianoche
Afectado por malas inversiones en Argentina, la intervención de su casa matriz en Uruguay y una corrida de U$S100 millones en depósitos en Paraguay, el banco Alemán fue intervenido el domingo a la medianoche. Su financiera Parapití será vendida; los fondos de pensiones Garantía, absorbidos por el Citibank, y sus 18.000 tarjetas de crédito adquiridas por la Financiera Atlas. El BCP estudia ahora los balances del banco intervenido y prometió devolver hasta el 11 de julio el dinero del 90% de los 30.000 depositantes. Un vocero del gobierno dijo que se actuó con celeridad para evitar un efecto negativo en el sistema financiero del fracaso en Argentina y en Uruguay del Grupo Velox. El viernes último cayó en Uruguay el Banco Montevideo-Caja Obrera, de ese mismo grupo. El gobierno paraguayo está negociando con los organismos multilaterales de crédito y con Taiwán un total de U$S220 millones en préstamos que le permitan pilotear su último año de gestión, hasta agosto de 2003.

Desconfianza en Santiago
El peso chileno siguió ayer en el despeñadero, mientras se recuperaba la Bolsa de Santiago en medio de la incertidumbre por Brasil. Gremios patronales y analistas advirtieron que el peor efecto para Chile será el retiro de inversores extranjeros si se agrava la desconfianza hacia la economía brasileña y su posible contagio al resto de Latinoamérica.
La moneda chilena cerró en 699,80 pesos por dólar. El precio de la divisa estadounidense, que en Chile fluctúa libremente, va hacia el récord histórico de 719,60 pesos que se registró en 2001 en medio del nerviosismo por la crisis de Argentina, dijeron operadores cambistas. El Banco Central chileno liquidó reservas y contuvo el efecto cambiario de entonces, pero el gobierno de Santiago admitió que parte del lento crecimiento anual del producto interno recoge el impacto del desastre financiero argentino. Según operadores, la región latinoamericana continuará bajo mucha presión y los mercados se mantendrán muy volátiles hasta que se decida el futuro político de Brasil en la elección presidencial de octubre.

Se recuperó el real
La moneda brasileña, que sucumbió a su peor baja histórica el viernes debido a la turbulencia de de los mercados brasileños, revirtió las presiones y recuperó ayer un 2% este lunes. El real cotizó, a 2,78 por dólar, aunque la jornada se inició con fuertes altibajos que llevaron a la moneda a niveles aún inferiores a los del viernes. Las presiones comenzaron a ceder con la divulgación de una encuesta que le otorga 4 puntos menos a Luiz Inacio "Lula" da Silva, candidato de la izquierda a la presidencia de Brasil, y con la decisión del Banco Central de aumentar las obligaciones para depósitos de ahorro, reduciendo la liquidez. Los sondeos dieron ayer a "Lula" 36% de intención, la primera baja después de varias semanas con el 40%. Además, al candidato del oficialismo, el socialdemócrata José Serra, sigue en segundo lugar con 21%. Este fin de semana, "Lula" aseguró que honrará los compromisos de Brasil y asumirá el actual superávit primario de 3,75% del PBI, en un mensaje destinado a tranquilizar los mercados. También el presidente Fernando Henrique Cardoso lanzó un mensaje de tranquilidad asegurando que la deuda brasileña es enteramente administrable. (Reuter/TELAM-SNI)

ANALISIS
El cuco de Wall Street
Por Susan Schneider

NUEVA YORK.- En medio de la campaña para los comicios presidenciales de octubre en Brasil, la frase incumplimiento de pagos es la más mencionada en Wall Street con respecto a la mayor economía latinoamericana. Muchos inversores tiemblan de sólo pensar en un triunfo de Luiz Inacio "Lula" da Silva, el principal candidato de izquierda. Temen que "Lula" complique a la economía con un aumento en el gasto social, incluso a pesar de que el candidato promete responsabilidad fiscal y a que designó a un prominente empresario como compañero de fórmula.
Detrás de la caída de los mercados brasileños se encuentra el temor de que una elección de Lula debilite aún más la moneda local y eleve los costos del servicio de la deuda del país de U$S 274.000 millones. Como gran parte de esa deuda está ajustada por el dólar con tipo de cambio flotante, un debilitamiento del real podría poner a Brasil en el desastroso sendero hacia el default, por el que ya pasó la Argentina este año.
Pero los economistas advierten que más allá del fantasma del incumplimiento de pagos, tienden a desaparecer las similitudes de Brasil con su vecino del sur, que ahora se transformó en un paria dentro de la comunidad financiera. En Brasil el problema es de altibajos psicológicos previos a las elecciones, dijeron. (Reuter)

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