30 Marzo 2002 Seguir en 
Por Angel Anaya
El Presidente se propone realizar una réplica del Pacto de la Moncloa, como el que los españoles acordaron para poner fin a más de cuatro décadas de franquismo. Duhalde ha retomado así una idea que, desde la renuncia de Fernando de la Rúa, ha tentando la imaginación de muchos políticos. Claro que en el gran acuerdo madrileño estuvieron desde hombres de la Falange Española hasta del Partido Comunista, pasando por los sindicatos y otros acérrimos enemigos de la cruel Guerra Civil, que se comprometieron a una acción común renunciando a las propias, para cumplir despues ejemplarmente.
Si se escucha a la Iglesia nacional en estos días, puede advertirse que lo más parecido entre nosotros a ese espectáculo histórico, la Mesa de Diálogo Argentino, está tan lejos de aquella realidad como la paridad un peso-un dólar que tantos añoran aquí. Pero no está de más intentarlo y a eso se ha comprometido Duhalde.
Institucionalmente, España estaba destruida; la Argentina, tan sólo desacraditada, pero como tambien se decía de Alemania, es más facil arrancar de un año cero, aunque aquí no lo parezca. Esa nueva meta duhaldista nada tiene que ver con la posibilidad o no de un acuerdo con el Fondo Monetario. Tampoco la experiencia de la Moncloa, pero los españoles no cometieron el error de colocarse a espaldas de la realidad mundial de aquellos dias.
Presiones
La Moncloa de Duhalde consiste por el momento en tratar de aplacar las presiones con que los diferentes sectores del peronismo lo agobian, exigiendo decisiones muy diversas y hasta contradictorias entre sí. A la CGT que .le es menos infiel, le ha prometido armar el Consejo Económico y Social, especie de tercera rueda del carro adosada al Poder Legislativo e innumerables veces intentada sin éxito. Con ello, el equipo económico espera que el grupo de Rodolfo Daer acalle su creciente ofensiva contra el acuerdo con el FMI, mientras comienzan a verse síntomas favorables en Washington.
La reciente declaración sindical en ese sentido fue seguida de inmediato por el avenimiento presidencial al futuro CES que, muy condicionado por los sectores gremiales disidentes, tan sólo recogió en el peronismo parlamentario un reducido apoyo. En el equipo económico, el prometido organismo es visto como un aparato fundamentalmente dedicado a impulsar salarios en una instancia muy dificil.
Malabares
El Banco Central ha logrado armar una estructura de compromisos para operar en el mercado cambiario a partir del martes por cuenta y orden de terceros, y que permite a la institución financiera mantener relativa tranquilidad y no prever sorpresas con el dólar . Esa perspectiva -advertida por un operador clave del BCRA- aseguraría la tendencia a la baja del miércoles y jueves últimos. Para el mismo día se aguarda allí con ansiedad manifiesta lo que pueda hacer la Corte Suprema en su nuevo acuerdo, para detener los recursos de amparo contra el corralito mediante un "per saltum". Tambien se esperan liquidaciones de divisas por exportadores agrarios y remisiones de fondos de bancos extranjeros en ayuda de sucursales locales. Es decir, un panorama poco o nada dramático.
El Presidente se propone realizar una réplica del Pacto de la Moncloa, como el que los españoles acordaron para poner fin a más de cuatro décadas de franquismo. Duhalde ha retomado así una idea que, desde la renuncia de Fernando de la Rúa, ha tentando la imaginación de muchos políticos. Claro que en el gran acuerdo madrileño estuvieron desde hombres de la Falange Española hasta del Partido Comunista, pasando por los sindicatos y otros acérrimos enemigos de la cruel Guerra Civil, que se comprometieron a una acción común renunciando a las propias, para cumplir despues ejemplarmente.
Si se escucha a la Iglesia nacional en estos días, puede advertirse que lo más parecido entre nosotros a ese espectáculo histórico, la Mesa de Diálogo Argentino, está tan lejos de aquella realidad como la paridad un peso-un dólar que tantos añoran aquí. Pero no está de más intentarlo y a eso se ha comprometido Duhalde.
Institucionalmente, España estaba destruida; la Argentina, tan sólo desacraditada, pero como tambien se decía de Alemania, es más facil arrancar de un año cero, aunque aquí no lo parezca. Esa nueva meta duhaldista nada tiene que ver con la posibilidad o no de un acuerdo con el Fondo Monetario. Tampoco la experiencia de la Moncloa, pero los españoles no cometieron el error de colocarse a espaldas de la realidad mundial de aquellos dias.
Presiones
La Moncloa de Duhalde consiste por el momento en tratar de aplacar las presiones con que los diferentes sectores del peronismo lo agobian, exigiendo decisiones muy diversas y hasta contradictorias entre sí. A la CGT que .le es menos infiel, le ha prometido armar el Consejo Económico y Social, especie de tercera rueda del carro adosada al Poder Legislativo e innumerables veces intentada sin éxito. Con ello, el equipo económico espera que el grupo de Rodolfo Daer acalle su creciente ofensiva contra el acuerdo con el FMI, mientras comienzan a verse síntomas favorables en Washington.
La reciente declaración sindical en ese sentido fue seguida de inmediato por el avenimiento presidencial al futuro CES que, muy condicionado por los sectores gremiales disidentes, tan sólo recogió en el peronismo parlamentario un reducido apoyo. En el equipo económico, el prometido organismo es visto como un aparato fundamentalmente dedicado a impulsar salarios en una instancia muy dificil.
Malabares
El Banco Central ha logrado armar una estructura de compromisos para operar en el mercado cambiario a partir del martes por cuenta y orden de terceros, y que permite a la institución financiera mantener relativa tranquilidad y no prever sorpresas con el dólar . Esa perspectiva -advertida por un operador clave del BCRA- aseguraría la tendencia a la baja del miércoles y jueves últimos. Para el mismo día se aguarda allí con ansiedad manifiesta lo que pueda hacer la Corte Suprema en su nuevo acuerdo, para detener los recursos de amparo contra el corralito mediante un "per saltum". Tambien se esperan liquidaciones de divisas por exportadores agrarios y remisiones de fondos de bancos extranjeros en ayuda de sucursales locales. Es decir, un panorama poco o nada dramático.





