Violento asalto: una condena que ayudaría a llegar al resto de la banda

Violento asalto: una condena que ayudaría a llegar al resto de la banda

Simularon un control vehicular y le robaron al recaudador de una panadería. Golpearon, encapucharon y encerraron a la víctima en una camioneta

DESCUBIERTO. El imputado, que reconoció el hecho, había sido captado por las cámaras de San José y Yerba Buena cuando circulaba en una moto. DESCUBIERTO. El imputado, que reconoció el hecho, había sido captado por las cámaras de San José y Yerba Buena cuando circulaba en una moto.

Por un violento asalto a un recaudador, Matías Ezequiel Uslenghi, de 24 años, fue condenado a una pena condicional luego de acceder a un juicio abreviado. Si bien se libró de la cárcel, porque habría tenido un rol secundario en el hecho, con este acuerdo se consiguieron nuevas pruebas para dar con los coautores del hecho, que se habían disfrazado de policías de tránsito.

Control trucho

Durante la mañana del 27 de junio, J.C salió en la camioneta Fiat Fiorino de su empleador para comenzar las recaudaciones de los locales de una conocida cadena de panaderías.

Al pasar por una sucursal de avenida América y Colombia, en la capital, el encargado de esa panadería le dio la recaudación y el hombre la guardó en una caja fuerte de la camioneta. J.C continuó su camino hacia el norte por esa avenida, pero a metros de llegar al cruce con avenida Francisco de Aguirre, a la altura de un puente, detuvo su marcha al ver un supuesto control policial.

Uslenghi reconoció que estuvo en el lugar junto a cuatro sujetos más que participaron del hecho; tres de ellos aún son buscados y el cuarto, Cristian Andrés Pérez, ya está imputado en la causa.

Según admitió, utilizaron dos conos viales y algunos de los cómplices vestían uniformes falsos de la Fuerza. Uno de los asaltantes se acercó a J.C y le pidió los papeles de la Fiorino. Mientras la víctima buscaba la documentación el agresor le mostró un revólver y le exigió que bajara del vehículo.

La víctima obedeció y recibió un culatazo en la sien y la orden de no mirar a nadie. Luego lo subieron a la caja de la camioneta y le pusieron una bolsa en la cabeza.

En ese contexto, el condenado, a bordo de una moto, estuvo metros más adelante de la camioneta cumpliendo una función de “campana”, es decir, advirtiendo cualquier movimiento que pudiera estropear el hecho.

Los delincuentes condujeron la camioneta -Uslenghi los siguió en moto- hasta un descampado de Yerba Buena donde liberaron y abandonaron a J.C, quien fue desapoderado de $ 5.500, un celular, la recaudación y el vehículo de la empresa. La víctima fue auxiliada por otro motociclista que pasó por el lugar y lo trasladó al Caps San José para que pudieran curarlo del corte que tenía en la cabeza. La camioneta fue encontrada luego en la ruta 338, a metros del acceso a San Pablo.

Evidencias

Las cámaras de Yerba buena y la comuna de San José captaron a la camioneta y a la motocicleta de Uslenghi durante su recorrido. La banda pasó por ruta 315 (altura San José) y bajó por Camino del Perú y Alfredo Guzmán hasta el camino de sirga. Al menos tres cámaras los captaron. Así se reconoció al motociclista por su vestimenta y la patente de la moto. También se registró a uno de los autores hablando por teléfono.

Además, existiría un video grabado por un vecino de avenida América que llamó al 911 para denunciar el asalto que había visto.

Primer condenado

Tras ser detenido, Uslenghi reconoció su responsabilidad en el hecho. Su defensor, Marcelo Seidan, planteó ante la Fiscalía de Robos y Hurtos I, a cargo de Diego López Ávila, que el imputado había tenido un rol secundario y habrían ocurrido cuestiones que el motociclista desconocía (el uso del arma y las lesiones a la víctima). Así las partes lograron arribar a un acuerdo.

Según lo estipulado, la Fiscalía consiguió pruebas firmes para continuar la pesquisa contra los demás responsables. Uslenghi accedió a una pena de 3 años condicional, tiempo en el deberá cumplir con normas de conducta. Además, la defensa ofreció pagar una reparación de $ 210.000 a la víctima por este traumático hecho.

Tras ver el planteo de las partes, la jueza Fanny Siriani dio lugar al acuerdo y convalidó la condena propuesta y el pago de la indemnización, que deberá pagarse en un plazo máximo de seis meses.

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