25 Junio 2002 Seguir en 
RUIDOS MOLESTOS
En San Lorenzo al 900, vivimos todos los fines de semana una cruel tortura, debido a que en esa cuadra funciona un boliche bailable. La música a muy alto volumen nos impide conciliar el sueño. Esta situación fue verificada mediante la medición de decibeles por la Defensoría del Pueblo en dos ocasiones. Los trámites iniciados en la Dipasa comenzaron en enero de este año y luego de clausuras y habilitaciones, hoy estamos como al principio, con el agravante de que tenemos la firme sospecha de que los propietarios de este negocio están tratando de amedrentar a los vecinos pintando las paredes de sus casas, como venganza por las anteriores denuncias efectuadas. Hemos podido comprobar que aun con las fajas de clausura abrieron el local (el 14/6), con total impunidad (¿o complicidad de los entes de control?). Lo más llamativo de esta situación es que el Código de Planeamiento Urbano vigente (ordenanza N° 2648) prohíbe expresamente la instalación de estos locales en la zona céntrica.
Jorge González
jorgegonzalez890@hotmail.com
UNA REVISION
Los argentinos se han destacado siempre por su inteligencia y también por su rebeldía a las formas condicionantes. Si se hace el esfuerzo de no embanderarse se puede ver a una Argentina emulando las glorias europeas, no sólo en su arquitectura, sino en su arte y en su ciencia. Una Argentina que escapó a sus formas avasallantes y por eso trataron de dejarla afuera, o como sucede ahora, que intentan adueñarse totalmente de sus riquezas. La Argentina es aún una infante ingenua respecto de las naciones poderosas, que han logrado un cómodo bienestar sin poseer nuestros recursos, al controlar la tecnología y las patentes de otros, y que ahora sus capitales usufructúan, aunque por corto tiempo. El hecho de que una caterva de argentinos trepadores haya perdido sus ideales o se haya vendido a otros intereses, no implica la degradación de un pueblo, aunque sí una revisión de esos dirigentes, que por falta de control de las mismas bases que los impusieron, intermedian la participación, tratan de perpetuarse en el poder y estimulan la caridad y la mendicidad, enriqueciéndose a costa de la gente y de su futuro.
Javier Astigarraga
Lavaisse 876
S. M. de Tucumán
¿TRANQUILIDAD?
Leí las declaraciones del gobernador Miranda en Buenos Aires: "lo peor de la crisis ha pasado... Hay tranquilidad en el pueblo". Evidentemente, Miranda no está gobernando Tucumán; tiene la mirada puesta en otra parte o no está en contacto con la gente, como él mismo dice. ¿No se enteró de que aún no se han abonado los magros sueldos a los docentes secundarios, entre otros, sueldos que son percibidos en bonos, cuyo valor está cada vez más caído, y que para pagar las obligaciones debemos cambiar en las "cuevas" usurarias al 20% de interés? ¿No se enteró de que el Gobierno no hace los aportes descontados por planilla a las obras sociales, por lo cual tenemos mala atención? Parece que desconoce el incremento desmedido de la delincuencia, promovida por la desesperante pobreza en que vivimos. Quiero preguntarle al gobernador Miranda con qué gente está en contacto. ¿Dónde palpa la tranquilidad en el pueblo? ¿Me podrá responder?
Susana María Lomáscolo
slomascolo@sinectis.com.ar
ARANCEL VOLUNTARIO
Sin ánimo de entrar en polémicas con personas o grupos políticos, quiero esbozar una idea que surge a raíz de la crisis y de la gran salida de profesionales hacia otras tierras. Sabemos que muchos profesionales se forman en este país gracias al trabajo de otros, porque el dinero que sustenta la UNT de algún bolsillo sale. La falta de oportunidades hace y hará siempre que un profesional que no se quiere resignar, se vaya a otra patria a ejercer. Allí producirá y de su bolsillo pagará impuestos en esa otra patria, con toda seguridad. No puede considerarse injusto que aquellos que puedan y quieran hacerlo, paguen un arancel de $10 o $20 mensuales, para estudiar en la UNT. Ese dinero, poco o mucho, muy bien administrado por cada centro de estudiantes y por los consejos académicos de cada Facultad, servirá al menos para actualizar las bibliotecas, las salas de computadoras, reparar baños y demás necesidades básicas. Un arancel voluntario no será discriminatorio.
Leopoldo Fernández Sabaté
leosabate@arnet.com.ar
EL GASTO PUBLICO
Para disminuir el gasto público y aumentar la productividad del trabajador público, sería un buen camino la utilización de una figura jurídica muy en boga en la actualidad, sustentada en una filosofía de vida que aspira a la realización plena del hombre: la cooperativa. El Estado provincial debería disolver el Concejo Deliberante, eliminar las respectivas intendencias y reemplazarlas por cooperativas de Trabajo, administradas por un consejo elegido directamente por el pueblo, y cuyas funciones básicas serían prestar los servicios públicos y crear fuentes de trabajo alternativas. De esa forma se lograría una mayor participación del pueblo en el manejo del dinero público, la disminución de los gastos superfluos que implican el mantenimiento de un consejo ineficiente, remoción de políticos, considerados corruptos por el pueblo, y más trabajo para personas necesitadas.
Lorenzo Marcos (h)
comarchat@hotmail.com
DEVOCION
Me adhiero y comparto la devoción por nuestra Selección nacional de fútbol. Propongo que la misma devoción la volquemos masivamente a la solidaridad, movilizándonos voluntariamente para paliar la difícil crisis que estamos atravesando, la peor de la historia. Así demostraremos concretamente nuestro patriotismo en todos los estamentos sociales, organizando desinteresadamente el tiempo y el esfuerzo para llegar a todos los argentinos necesitados y que son mucho más de la mitad de los 37 millones de habitantes. Colaboremos con las Maternidades, para que no se nos mueran los chicos; con los hospitales, para que estemos contenidos todos; con los comedores populares, para que nadie tenga hambre, entre otras de las tantas necesidades que tiene nuestro país, para ser digno de vivir en él. Si todos nos proponemos se puede.
Federico Yurcovich
adrfyur@ciudad.com.ar
En San Lorenzo al 900, vivimos todos los fines de semana una cruel tortura, debido a que en esa cuadra funciona un boliche bailable. La música a muy alto volumen nos impide conciliar el sueño. Esta situación fue verificada mediante la medición de decibeles por la Defensoría del Pueblo en dos ocasiones. Los trámites iniciados en la Dipasa comenzaron en enero de este año y luego de clausuras y habilitaciones, hoy estamos como al principio, con el agravante de que tenemos la firme sospecha de que los propietarios de este negocio están tratando de amedrentar a los vecinos pintando las paredes de sus casas, como venganza por las anteriores denuncias efectuadas. Hemos podido comprobar que aun con las fajas de clausura abrieron el local (el 14/6), con total impunidad (¿o complicidad de los entes de control?). Lo más llamativo de esta situación es que el Código de Planeamiento Urbano vigente (ordenanza N° 2648) prohíbe expresamente la instalación de estos locales en la zona céntrica.
Jorge González
jorgegonzalez890@hotmail.com
UNA REVISION
Los argentinos se han destacado siempre por su inteligencia y también por su rebeldía a las formas condicionantes. Si se hace el esfuerzo de no embanderarse se puede ver a una Argentina emulando las glorias europeas, no sólo en su arquitectura, sino en su arte y en su ciencia. Una Argentina que escapó a sus formas avasallantes y por eso trataron de dejarla afuera, o como sucede ahora, que intentan adueñarse totalmente de sus riquezas. La Argentina es aún una infante ingenua respecto de las naciones poderosas, que han logrado un cómodo bienestar sin poseer nuestros recursos, al controlar la tecnología y las patentes de otros, y que ahora sus capitales usufructúan, aunque por corto tiempo. El hecho de que una caterva de argentinos trepadores haya perdido sus ideales o se haya vendido a otros intereses, no implica la degradación de un pueblo, aunque sí una revisión de esos dirigentes, que por falta de control de las mismas bases que los impusieron, intermedian la participación, tratan de perpetuarse en el poder y estimulan la caridad y la mendicidad, enriqueciéndose a costa de la gente y de su futuro.
Javier Astigarraga
Lavaisse 876
S. M. de Tucumán
¿TRANQUILIDAD?
Leí las declaraciones del gobernador Miranda en Buenos Aires: "lo peor de la crisis ha pasado... Hay tranquilidad en el pueblo". Evidentemente, Miranda no está gobernando Tucumán; tiene la mirada puesta en otra parte o no está en contacto con la gente, como él mismo dice. ¿No se enteró de que aún no se han abonado los magros sueldos a los docentes secundarios, entre otros, sueldos que son percibidos en bonos, cuyo valor está cada vez más caído, y que para pagar las obligaciones debemos cambiar en las "cuevas" usurarias al 20% de interés? ¿No se enteró de que el Gobierno no hace los aportes descontados por planilla a las obras sociales, por lo cual tenemos mala atención? Parece que desconoce el incremento desmedido de la delincuencia, promovida por la desesperante pobreza en que vivimos. Quiero preguntarle al gobernador Miranda con qué gente está en contacto. ¿Dónde palpa la tranquilidad en el pueblo? ¿Me podrá responder?
Susana María Lomáscolo
slomascolo@sinectis.com.ar
ARANCEL VOLUNTARIO
Sin ánimo de entrar en polémicas con personas o grupos políticos, quiero esbozar una idea que surge a raíz de la crisis y de la gran salida de profesionales hacia otras tierras. Sabemos que muchos profesionales se forman en este país gracias al trabajo de otros, porque el dinero que sustenta la UNT de algún bolsillo sale. La falta de oportunidades hace y hará siempre que un profesional que no se quiere resignar, se vaya a otra patria a ejercer. Allí producirá y de su bolsillo pagará impuestos en esa otra patria, con toda seguridad. No puede considerarse injusto que aquellos que puedan y quieran hacerlo, paguen un arancel de $10 o $20 mensuales, para estudiar en la UNT. Ese dinero, poco o mucho, muy bien administrado por cada centro de estudiantes y por los consejos académicos de cada Facultad, servirá al menos para actualizar las bibliotecas, las salas de computadoras, reparar baños y demás necesidades básicas. Un arancel voluntario no será discriminatorio.
Leopoldo Fernández Sabaté
leosabate@arnet.com.ar
EL GASTO PUBLICO
Para disminuir el gasto público y aumentar la productividad del trabajador público, sería un buen camino la utilización de una figura jurídica muy en boga en la actualidad, sustentada en una filosofía de vida que aspira a la realización plena del hombre: la cooperativa. El Estado provincial debería disolver el Concejo Deliberante, eliminar las respectivas intendencias y reemplazarlas por cooperativas de Trabajo, administradas por un consejo elegido directamente por el pueblo, y cuyas funciones básicas serían prestar los servicios públicos y crear fuentes de trabajo alternativas. De esa forma se lograría una mayor participación del pueblo en el manejo del dinero público, la disminución de los gastos superfluos que implican el mantenimiento de un consejo ineficiente, remoción de políticos, considerados corruptos por el pueblo, y más trabajo para personas necesitadas.
Lorenzo Marcos (h)
comarchat@hotmail.com
DEVOCION
Me adhiero y comparto la devoción por nuestra Selección nacional de fútbol. Propongo que la misma devoción la volquemos masivamente a la solidaridad, movilizándonos voluntariamente para paliar la difícil crisis que estamos atravesando, la peor de la historia. Así demostraremos concretamente nuestro patriotismo en todos los estamentos sociales, organizando desinteresadamente el tiempo y el esfuerzo para llegar a todos los argentinos necesitados y que son mucho más de la mitad de los 37 millones de habitantes. Colaboremos con las Maternidades, para que no se nos mueran los chicos; con los hospitales, para que estemos contenidos todos; con los comedores populares, para que nadie tenga hambre, entre otras de las tantas necesidades que tiene nuestro país, para ser digno de vivir en él. Si todos nos proponemos se puede.
Federico Yurcovich
adrfyur@ciudad.com.ar







