POLÉMICA. Los ediles de Yerba Buena Sangenis (PJ) y Argiró (UCR) dicen que el municipio debe costear las veredas. LA GACETA / FOTO DE JOSé NUNO

El plan de “Veredas accesibles” de Yerba Buena se reactivó a pleno hace unos días. Se trata de un programa que, respetando los lineamientos de la Ley Nacional de Discapacidad, construye esos espacios para peatones en los frentes de edificios públicos de la ciudad y próximamente en establecimientos educativos, entre otros sitios De forma paralela, el municipio instará a los vecinos a que construyan veredas, de acuerdo con lo que indica la mencionada norma. Según datos obtenidos por este diario, una vereda puede costarle a un propietario unos $ 75.000 -precio que varía, según la mano de obra y el costo del material-, teniendo en cuenta un frente de unos 10 metros y el ancho de un metro y medio, como indica la ordenanza municipal 2.159, que permite el paso de tres personas -una en silla de ruedas-.
En cuanto al resto de las características que deberán tener las aceras, la norma indica que la ubicación deberá ser resuelta según el mobiliario y el arbolado; tendrá que estar alejada del cordón -para darle seguridad al peatón-; ser áspera al tacto -el municipio utiliza hormigón-, antideslizantes, con alta resistencia a factores climáticos, a la abrasión y al impacto. Por otra parte, se precisa que los accesos peatonales o de autos en propiedades privadas o públicas no deberán interrumpir la vereda. Además, se aclara que en veredas de dos metros o menos, el solado tendrá que ser completo. “La ejecución, renovación y mantenimiento estará a cargo del frentista”, se resalta en la ordenanza. También hay otros datos útiles, como que el final de obra se entregará cuando las veredas estén listas o que si no se arreglan, el municipio lo hará pero después le descontará ese monto en impuestos municipales.
El precio que deberá pagar el frentista por el incumplimiento está definido en la ordenanza: el costo será de 10 bolsas de cemento y si no pagase lo definido, las multas se irán duplicando. Actualmente una bolsa de cemento de una marca estándar se puede comprar a un precio minorista de $ 1.900. “El frentista podrá solicitar que el costo total de la obra sea financiado por el municipio hasta en 6 cuotas”, se añade en el escrito. Por otra parte, se aclara que algunas personas no tendrán que pagar ese impuesto: aquellos vecinos que soliciten y posean certificado de pobreza y lo presenten ante la Subsecretaría de Políticas Sociales.
“Yerba Buena tiene una particularidad: la topografía condiciona mucho el trazado de las veredas. Y aunque siempre está en el espíritu respetar la norma, no estamos ajenos a que tendremos que estudiar los casos, por la topografía, por el arbolado, entre otras cuestiones. Entonces entendemos que habrá que tener flexibilidad, viendo en particular cada uno de los casos”, resaltó Esteban Auad, secretario de Planificación y Gestión de Infraestructura Pública y Servicios Urbanos. Contó que la gente ya está consultando sobre cómo hacer sus veredas. Y añadió que aquellos frentistas que tengan dudas sobre la construcción, pueden presentarse en la Dirección de Catastro y Edificación Privada, en Moreno 79.
Repercusiones
El concejal Alejandro Sangenis (PJ) formuló un proyecto de ordenanza, que ya fue presentado, que propone modificar toda ordenanza anterior en la que se tiene al frentista como responsable de la vereda en Yerba Buena y se proceda a la construcción de veredas uniformes en todo el municipio, por obra por administración y a cargo exclusivo del municipio. Además, plantea que se autorice al intendente a tomar personas con planes nacionales y que se les dé la posibilidad de trabajo concreto en la realización de las veredas en el ejido municipal, con el pago de un salario complementario al plan, entre otros puntos. “Es injusto que le sigan cargando con gastos a la gente, en esta situación económical. Justo cuando ellos en seis meses van a abandonar la gestión”, dijo Sangenis a LA GACETA.
Respecto de este proyecto, Manuel Courel, jefe de Gabinete de la “Ciudad Jardín” respondió: “por diferentes cuestiones los vecinos no las hacen, o porque no tienen recursos o porque antes de esta gestión no fueron controlados. A pesar de que la responsabilidad es del frentista, agarramos el guante y las hacemos nosotros a través de administración, y con cuadrillas integradas por las cooperativas del plan Potenciar Trabajo. Ahora, hacemos que trabajen dentro del marco de ese plan por administración. Si hiciese falta contrataremos más mano de obra. Por otra parte, la compra de materiales se hace por licitación”, contestó.
De años atrás
“Lo que se pretende mostrar como novedoso en un plan de vereda no lo es. Ya en 2016 cuando yo era funcionario municipal, junto a la Secretaría de Obras Públicas se había diseñado un plan de veredas, que por falta de decisión política -y a pesar de mi insistencia- no se realizó”, manifestó el concejal Lisandro Argiró (UCR - JxC), ex secretario de Gobierno de la Municipalidad de Yerba Buena. Añadió que ya existen ordenanzas relativas a las veredas, por lo cual, dijo, no hacen falta nuevas. “Hace falta decisión política, algo que últimamente o no hay o están lejos de las prioridades. Y un gran ejemplo fue la decisión absolutamente inconsulta por parte del ejecutivo de gastar $ 100 millones en bicisendas mal diseñadas, que hoy se utilizan de veredas. Podemos ver sobre estas ciclistas y adultos mayores caminando, lo cual resulta muy peligroso”, alertó.
Agregó que no es momento económico y social para salir a lo que considera una “caza de brujas”, de exigir a ciudadanos que saquen de donde no tienen para construir las veredas. “Deben ser realizadas por el municipio, debe darse prioridad a las cosas que realmente son prioritarias, y no pretender mostrar gestiones que buscan un golpe de imagen y terminan siendo superfluas, con un gasto sideral para los ciudadanos, como la bicisenda”, cerró Argiró.
“Hay gran cantidad de bicis por familia”
Sobre las ciclovías, Courel respondió que “la información sobre el gasto de las ciclovías es pública, cualquiera puede informarse, y no se trata de $ 100 millones, sino de $ 54 millones”. También resaltó que fueron hechas dentro de un plan de movilidad sustentable, para desalentar el uso de automóviles. “Hay una gran cantidad de bicicletas por familia en Yerba Buena. Antes las usaban como para practicar un deporte y no como medio de movilidad. Por eso hicimos las ciclovías, para alentar el uso de bicicletas: es más sano y sustentable, además es una red muy importante que conecta múltiples puntos de la ciudad, y realizadas con estándares nacionales e internacionales”, agregó el funcionario.










