la gaceta / fotos de analía jaramillo
A fines de octubre empezó, por fin, una de las obras viales más esperadas por los tucumanos: la remoción de la rotonda del cruce de Camino del Perú con avenidas Belgrano/Presidente Perón. Al principio todo indicaba que la circulación iba a ser un caos y durante los primeros días fue bastante complicado. En dirección este-oeste (la única habilitada) los vehículos debieron aprender a moverse por caminos alternos y los inspectores de tránsito -de los municipios de la capital y de Yerba Buena- tuvieron la tarea de controlar la circulación. Ahora, 52 días después, la situación está más calmada: las máquinas, los trabajadores y las redes de cerco forman ya parte del paisaje. Autos, motos, camiones y bicicletas se mueven con mayor tranquilidad. Y así deberá ser un tiempo más: los trabajos recién estarán listos los primeros días de marzo, prometen que “a más tardar”.
La tarea no es fácil. El proyecto ejecutivo fue diseñado por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y todos los trabajos están siendo costeados en partes iguales por los municipios de San Miguel de Tucumán y de Yerba Buena. La cuestión -explicó a LA GACETA Manuel Courel, jefe de Gabinete de Yerba Buena- es que el emprendimiento va mucho más allá de la quita de la rotonda: hay, además, que hacer tareas de pavimentación, de desagües pluviales, de semaforización y de alumbrado público.
“La obra va de acuerdo a los estipulado; y ya tenemos un avance del 20%. Han habido algunas dificultades que ha tenido que resolver la empresa que lleva a cabo la obra, pero se mantienen los plazos. Lo que sucede es que el proyecto no es sólo lo que se ve: abajo hay desagües y cañerías de gas. Solucionar todo eso lleva su tiempo”, dijo.
“Y en este tiempo se ha resuelto bastante bien el tránsito; la gente circula sin ningún problema en la dirección este-oeste, de Yerba Buena al centro o viceversa. Los que tienen mayor problema son los que viajan en dirección norte-sur, que tienen que desviarse”, expresó.
Sin mucha dificultad
Ayer por la mañana ya se estaban realizando los trabajos de hormigoneado sobre Camino del Perú y avenida Presidente Perón, que se espera estén terminados esta semana. Por suerte las lluvias no han sido tantas y no se han tenido que atrasar estas tareas. “Cuando hacés la planificación, prevés imprevistos, especialmente en verano. Y estamos cumpliendo con los plazos; no estamos encontrando mayor dificultad. Como no hay muchos planos de la zona y los ductos que se hicieron hace 70 años no están registrados, vos no sabés con qué te vas a encontrar al levantar una calle... Pero por suerte sólo fueron imprevistos esperables y no complejos”, indicó a LA GACETA Alfredo Toscano, secretario de Obras Públicas de la capital. “Estamos viendo los cambios con mucha expectativa; hoy ves cómo se amplía la circulación, y ya vemos que la obra va a brindar los resultados que esperamos”, destacó.
Una vez terminado el hormigoneado, habrá que finiquitar algunas cuestiones propias de la calle (como la construcción de las platabandas y algunos enrejados que faltan poner en las veredas). En paralelo, ya se están realizando tareas sobre el puente de Camino del Perú que atraviesa el Canal Sur, para evitar inundaciones cuando llueva. Pero habrá otras obras pluviales: “una cosa es lo que ve el vecino, que con la obra va a notar mayor fluidez y menos congestión, pero nosotros también trabajamos por debajo (de la calle). Cuando se producen las tormentas fuertes, que suceden cada tres o cuatro años y en poco tiempo se inunda todo, no podés transitar. Y eso ya no va a pasar; vamos a hacer desagües, para tomar el agua, recibirla, guiarla y que circule por debajo de la tierra. La única forma de hacer esto era levantando la calle, lo que hicimos para remover la rotonda”, explicó Toscano.
Problemas y proyecciones
Una de las cuestiones que -se rumoreaba- debía enfrentar la obra es la de los ductos que atraviesan las avenidas. Y es cierto. Lo que pasa es que algunos de ellos (de electricidad, fundamentalmente) pasan por el terreno privado en que se está construyendo una estación de servicio (sobre Camino del Perú y Belgrano). Para poner más adelante el alumbrado o para hacer la semaforización, por ejemplo, se necesita colocar cables en las tuberías que hay debajo de ese predio. “Por allí pasan los ductos de fibra óptica, de luz, de gas y de agua... Estamos viendo de coordinar con la empresa (de la estación de servicio) para avanzar lo que más se pueda trabajando con ellos -indicó Toscano-; necesitamos que nos den los planos para ver los espacios para plantear nuestros propios ductos, independientemente de lo que puedan necesitar. Y lo tenemos que acordar porque son terrenos que ellos compraron; pero no hay mayor dificultad. Organizando de forma conjunta estas cuestiones nada nos va a interferir a nosotros en el avance de la obra”.
Mientras las tareas siguen su curso, Yerba Buena está trabajando en una propuesta para mejorar esa entrada al municipio. “Estamos proyectando la puesta de valor en todo el acceso, no sólo de la ex rotonda, sino de las placitas contiguas. Estamos haciendo un proyecto para revalorizarlo y que sea un acceso digno para Yerba Buena. Queremos hacer algo parecido a la obra de El Cristo (de avenidas Mate de Luna y Aconquija)”, adelantó Courel.








