24 Junio 2002 Seguir en 
Jerusalén. Una fuerza de blindados del Ejército israelí tomó ayer el control de la ciudad de Kalkilia, mientras cerca de 2.000 nuevos reservistas fueron convocados de emergencia para mantener el control de varias de las ciudades autónomas palestinas en Cisjordania.
El gobierno isarelí hablaba ayer de una nueva ofensiva contra los palestinos, tras los atentados suicidas de la semana pasada que dejaron por lo menos 31 muertos y decenas de heridos. El ministro israelí de Defensa, Ben Eliezer, prometió un rápido retiro de las ciudades palestinas de Cisjordania si disminuía la violencia.
"La reocupación de las ciudades palestinas es la última cosa que quería Israel, pero se trató de una medida necesaria de legítima defensa!, apuntó el ministro.En tanto, el gobierno israelí decidió examinar los aspectos jurídicos de la expulsión eventual de las familias de los kamikazes palestinos y continuar con la construcción de un muro defensivo a lo largo de Cisjordania, cuya determinación del recorrido divide al gabinete.
Cinco días después del inicio de la operación "Vía Firme", las fuerzas israelíes controlaban total o parcialmente Belén (sur), Jenin, Kalkilia, Naplusa, Tulkarem (norte) y parte de Rhamalá (centro).
"El Gobierno decidió examinar los aspectos jurídicos (que permitirían) la expulsión de las familias de los autores de ataques suicidas", anunció el secretario del Gobierno, Gideon Saar, tras la reunión semanal del Consejo de Ministros.
"Hoy estamos en guerra y, más allá de los medios defensivos, como la edificación de un muro de seguridad, debemos tomar acciones ofensivas, como la expulsión de las familias de terroristas hacia la Franja de Gaza", declaró Effi Eitam, ministro sin cartera del Partido Nacional Religioso (PNR, 5 diputados).
Temor
Por esta reocupación de las zonas autónomas de Cisjordania, creció la preocupación entre los palestinos que temen la liquidación de su autoridad. "El primer ministro israelí Ariel Sharon quiere desmantelar la Autoridad Palestina y establecer una administración civil en los territorios", señaló ayer Mamdu Naufal, consejero del presidente palestino Yasser Arafat.
Por su parte, el ministro palestino de Cooperación Internacional, Nabil Chaath, pidió al presidente de EE.UU., George W. Bush, que devele inmediatamente su plan de paz para Medio Oriente, con etapas y un calendario.
"Cuanto antes haga esa declaración mejor será. Debemos enfrentar los problemas de la paz para poner fin a la violencia y a la actual ocupación", remarcó Chaath. (DPA-Reuter)
El gobierno isarelí hablaba ayer de una nueva ofensiva contra los palestinos, tras los atentados suicidas de la semana pasada que dejaron por lo menos 31 muertos y decenas de heridos. El ministro israelí de Defensa, Ben Eliezer, prometió un rápido retiro de las ciudades palestinas de Cisjordania si disminuía la violencia.
"La reocupación de las ciudades palestinas es la última cosa que quería Israel, pero se trató de una medida necesaria de legítima defensa!, apuntó el ministro.En tanto, el gobierno israelí decidió examinar los aspectos jurídicos de la expulsión eventual de las familias de los kamikazes palestinos y continuar con la construcción de un muro defensivo a lo largo de Cisjordania, cuya determinación del recorrido divide al gabinete.
Cinco días después del inicio de la operación "Vía Firme", las fuerzas israelíes controlaban total o parcialmente Belén (sur), Jenin, Kalkilia, Naplusa, Tulkarem (norte) y parte de Rhamalá (centro).
"El Gobierno decidió examinar los aspectos jurídicos (que permitirían) la expulsión de las familias de los autores de ataques suicidas", anunció el secretario del Gobierno, Gideon Saar, tras la reunión semanal del Consejo de Ministros.
"Hoy estamos en guerra y, más allá de los medios defensivos, como la edificación de un muro de seguridad, debemos tomar acciones ofensivas, como la expulsión de las familias de terroristas hacia la Franja de Gaza", declaró Effi Eitam, ministro sin cartera del Partido Nacional Religioso (PNR, 5 diputados).
Temor
Por esta reocupación de las zonas autónomas de Cisjordania, creció la preocupación entre los palestinos que temen la liquidación de su autoridad. "El primer ministro israelí Ariel Sharon quiere desmantelar la Autoridad Palestina y establecer una administración civil en los territorios", señaló ayer Mamdu Naufal, consejero del presidente palestino Yasser Arafat.
Por su parte, el ministro palestino de Cooperación Internacional, Nabil Chaath, pidió al presidente de EE.UU., George W. Bush, que devele inmediatamente su plan de paz para Medio Oriente, con etapas y un calendario.
"Cuanto antes haga esa declaración mejor será. Debemos enfrentar los problemas de la paz para poner fin a la violencia y a la actual ocupación", remarcó Chaath. (DPA-Reuter)







