24 Junio 2002 Seguir en 
El mal estado de las arterias de nuestra ciudad capital constituye un problema cuya solución resulta urgente encarar. Un par de ilustrativas muestras de lo que decimos presenta la calle San Lorenzo, en su sector céntrico.
Hablamos del apreciable destrozo que ha sufrido el pavimento de las intersecciones de esa calle con Entre Ríos y con Las Heras. Esa situación se traduce en un riesgo para los conductores, dadas las maniobras que deben hacer para evitar los agujeros, y también para los peatones, a quienes pone en peligro la necesidad de sortear esa superficie irregular.
Como puede advertirse, el referido destrozo está motivado por la presencia constante de líquido que corre por la calle. Es conocido que esa circunstancia opera poderosamente contra el buen estado de cualquier calzada.
Se trata de cuadras céntricas, de intensa circulación tanto vehicular como peatonal en todos los momentos de la jornada.
Nos parece que la Municipalidad debiera tomar medidas inmediatas para arreglar la deficiencia que marcamos, ya que el paso del tiempo va aumentando su magnitud.
Por cierto que, al mismo tiempo, deberá cerrarse el flujo de agua: sin ello, todo trabajo resultará inútil.
Hablamos del apreciable destrozo que ha sufrido el pavimento de las intersecciones de esa calle con Entre Ríos y con Las Heras. Esa situación se traduce en un riesgo para los conductores, dadas las maniobras que deben hacer para evitar los agujeros, y también para los peatones, a quienes pone en peligro la necesidad de sortear esa superficie irregular.
Como puede advertirse, el referido destrozo está motivado por la presencia constante de líquido que corre por la calle. Es conocido que esa circunstancia opera poderosamente contra el buen estado de cualquier calzada.
Se trata de cuadras céntricas, de intensa circulación tanto vehicular como peatonal en todos los momentos de la jornada.
Nos parece que la Municipalidad debiera tomar medidas inmediatas para arreglar la deficiencia que marcamos, ya que el paso del tiempo va aumentando su magnitud.
Por cierto que, al mismo tiempo, deberá cerrarse el flujo de agua: sin ello, todo trabajo resultará inútil.







