23 Junio 2002 Seguir en 
TEHERAN.- Irán fue golpeado por un terremoto que dejó más de 500 muertos y unos 2.000 heridos. Al menos otras 15.000 personas se quedaron sin vivienda a causa de este sismo, que sacudió sobre todo el oeste y el norte del país e hizo resurgir el espectro del terremoto de Rudbar, que en 1990 dejó 40.000 muertos en la misma región. El sismo fue de 6 grados Richter, pero el observatorio de Estrasburgo, al este de Francia, evaluó esta magnitud en 6,3. Se sintió en ocho provincias, incluida la de Teherán, la capital, que cuenta con 10 millones de habitantes. Al sismo principal lo siguieron 21 réplicas, entre ellas tres muy fuertes de 5,1, 4,8 y 4,1 grados Richter.
En las primeras horas
La televisión estatal iraní difundió en la tarde del sábado las primeras imágenes del desastre causado por el violento terremoto. Mostraban esencialmente habitantes de las localidades siniestradas cubiertos de polvo, arrodillados en medio de todo tipo de objetos y llorando sobre las ruinas de sus casas destruidas. El sismo ocurrió justo antes de las 7.30 y mató a muchas mujeres, niños y ancianos que se encontraban en sus hogares, mientras los hombres estaban ya en los campos. La Media Luna Roja envió servicios de salvamento a la región, en especial a la provincia de Qazvin (noroeste), la más afectada. Varias decenas de helicópteros fueron movilizados.
Nueva pesadilla
La provincia de Guilán (norte) resultó igualmente afectada. Esta provincia, esencialmente la ciudad de Rudbar, y la provincia vecina de Zanján fueron afectadas en 1990 por el peor terremoto de las últimas décadas en Irán, que dejó 40.000 muertos y más de 100.000 heridos. Ese sismo, de 7,3 grados Richter, devastó en unos segundos 30 ciudades y 2.000 pueblos, en un área de 2.000 kilómetros cuadrados.
Paradójicamente, no se trata de las mismas regiones sísmicas. Según expertos, Qazvin y Teherán, son las regiones más peligrosas, al sur del monte Alborz, en la cadena sísmica que une el Himalaya con los Alpes. Allí se producen diariamente sismos de 4 a 4,5 grados Richter. El epicentro del sismo fue ubicado en Avaj, una población de 3.600 personas ubicada en una escarpada zona montañosa de la provincia de Qazvin, a 2.800 metros de altura. (AFP/Reuter)
En las primeras horas
La televisión estatal iraní difundió en la tarde del sábado las primeras imágenes del desastre causado por el violento terremoto. Mostraban esencialmente habitantes de las localidades siniestradas cubiertos de polvo, arrodillados en medio de todo tipo de objetos y llorando sobre las ruinas de sus casas destruidas. El sismo ocurrió justo antes de las 7.30 y mató a muchas mujeres, niños y ancianos que se encontraban en sus hogares, mientras los hombres estaban ya en los campos. La Media Luna Roja envió servicios de salvamento a la región, en especial a la provincia de Qazvin (noroeste), la más afectada. Varias decenas de helicópteros fueron movilizados.
Nueva pesadilla
La provincia de Guilán (norte) resultó igualmente afectada. Esta provincia, esencialmente la ciudad de Rudbar, y la provincia vecina de Zanján fueron afectadas en 1990 por el peor terremoto de las últimas décadas en Irán, que dejó 40.000 muertos y más de 100.000 heridos. Ese sismo, de 7,3 grados Richter, devastó en unos segundos 30 ciudades y 2.000 pueblos, en un área de 2.000 kilómetros cuadrados.
Paradójicamente, no se trata de las mismas regiones sísmicas. Según expertos, Qazvin y Teherán, son las regiones más peligrosas, al sur del monte Alborz, en la cadena sísmica que une el Himalaya con los Alpes. Allí se producen diariamente sismos de 4 a 4,5 grados Richter. El epicentro del sismo fue ubicado en Avaj, una población de 3.600 personas ubicada en una escarpada zona montañosa de la provincia de Qazvin, a 2.800 metros de altura. (AFP/Reuter)







