Los símbolos de un mundo sin pescadores

Los "punteros" movilizan gente en las sombras y están bajo sospecha de intervenir en los planes sociales y de saber sobre saqueos.

30 Marzo 2002
Por Roberto Delgado

Los "punteros" políticos aparecieron por acción y por omisión en los últimos días. Fueron nombrados por monseñor José María Rossi como los que intervinieron y desvirtuaron la entrega de los planes sociales "Compartir" en Concepción, Villa Quinteros y Alderetes. Actuaron, según la denuncia, para favorecer a gente que no pertenece a los 400.000 pobres de Tucumán. Los "punteros" también habían sido mencionados en diciembre, cuando ocurrieron los saqueos que contribuyeron a la caída del gobierno de Fernando de la Rúa.
Estos personajes actúan en las sombras y dependen de una estructura política fuerte. Su origen puede ser justificado, ya que muchos son líderes barriales que en algún momento se preocuparon por lograr mejoras para sus vecindarios. Pero también es cierto que su capacidad de organización y sus contactos con las necesidades de los ejércitos de gente pobre los volvieron muy útiles para la política de la dádiva y el asistencialismo. Hace una década comandaron muchas ocupaciones ilegales de terrenos.
Ahora su accionar se ha visto reducido pero siguen trabajando por monedas y por una cuota de poder. Están en el área de planes sociales, y cada vez que hay problemas son nombrados por los beneficiarios o por quienes se ven perjudicados. Así ocurrió en enero con la pelea entre la Gerencia Regional de Empleo y el Ministerio de Gobierno, cuando se echaban la culpa del mal manejo de los planes nacionales.
Ahora ocurre de nuevo. Los punteros se vinculan a las 93 comunas rurales, que en materia social dependen de la Secretaría General de la Gobernación, a cargo de José Cúneo Vergés. Este tiene dos organizadores: "Kiko" Arroyo (subsecretario coordinador del Poder Ejecutivo, con un gremio llamado APJE) y Félix Reales (con un gremio legislativo -SUEL- que tiene relación con Juan Jesús Soria y con las 62 Organizaciones Peronistas).
Conflictos callejeros>BR>Los "punteros" aparecen para resolver -o no- cada conflicto callejero de menor cuantía que puede complicar al oficialismo. Muchos sienten un temor reverencial por los hermanos Angel y Rubén Ale, como ocurrió en diciembre en un hipermercado, cuando estos impidieron que el comercio fuera devastado.
Por otra parte está la Policía, que a través del D2 (Departamento Informaciones, que depende directamente del ministro de Gobierno, Antonio Guerrero) tiene un relevamiento completo de los lugares de conflicto potencial y que suele contactarse con los "punteros" cada vez que se preanuncian problemas. En estos días les advirtieron que en caso de haber intentos de saqueos se aplicaría una fuerte represión y que se encuadraría a los detenidos en la figura de robo agravado. En diciembre ninguno de los detenidos fue procesado, ya que se consideró "hurto famélico" el salvaje ataque que hubo a comercios y almacenes.
La diferencia con diciembre es que ahora la situación es peor. Ahora hay hambre de verdad, y las cosas se les escapan de las manos a "punteros" y a políticos. Porque construyeron un mundo de dádiva y clientelismo, y no enseñaron a la gente a pescar, como manda el dicho oriental. Por ello tenemos la paradoja de tener 14 millones de pobres en un país exportador de alimentos.

Tamaño texto
Comentarios