Un tendal de políticos heridos ha causado el destape del manejo subterráneo de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
En la década del 90, la administración menemista canalizó $102,6 millones para Tucumán. Y la llegada del bussismo a la Casa de Gobierno no interrumpió ese flujo de dinero, que alimentó a la liga de intendentes y de comisionados comunales peronistas.
La llave para conseguir los ATN estaba en la Casa Rosada, que monopolizó el PJ con la jefatura de Carlos Menem. Quienes tenían acceso a ella eran los influyentes y poderosos de turno del partido oficialista. La lista de estos no es muy extensa: Julio César Aráoz, Ramón Bautista Ortega, Olijela Rivas y Julio Miranda.
El uso de los fondos federales permaneció envuelto en una atmósfera de sospecha y de dudosa transparencia. La polémica desatada por la investigación de LA GACETA no hizo más que confirmar la impresión que prevalecía en la sociedad en los años 90.
Se descorrió, en consecuencia, el velo que tapaba las manipulaciones de los ATN en las épocas electorales y en el control político de las masas de votantes en zonas rurales y suburbanas.
El vendaval alcanzó de lleno a Aráoz, Ortega, Rivas y Miranda. En los cálculos peronistas, a todos se los citaba como potenciales candidatos a gobernador para 2003.
Ortega se excluyó en las últimas horas de la liza política. De ese modo, sepultó el deseo de intentar un segundo turno como gobernador, que se conoció hace un tiempo. El ex interventor federal Aráoz quedó, por lo menos, en una situación incómoda ante la opinión pública.
La situación de Rivas y de Miranda muestra algunos matices diferentes. El poderío de ambos no se basa en el electorado independiente, que prefiere otro tipo de liderazgos. La diputada y el gobernador controlan estructuras políticas hacia donde derivaron los ATN que consiguieron en los años de bonanza. De esa forma, aseguraron su continuidad en la lucha por la conquista del poder.
El balance final no favorece, empero, a ninguno. Las ventajas relativas desaparecen ante la magnitud de los hechos que salieron a la luz pública.
20 Junio 2002 Seguir en 
Por Carlos Abrehu







