El FMI se mostró cauto a pesar del acuerdo

Un comunicado del organismo precisó que todavía falta alcanzar la carta de intención y recomendó buscar “apoyo financiero adicional”.

OPTIMISMO. El presidente, Alberto Fernández, reconoció que sin arreglo con el FMI “la Argentina no tenía un horizonte de futuro”. captura de video OPTIMISMO. El presidente, Alberto Fernández, reconoció que sin arreglo con el FMI “la Argentina no tenía un horizonte de futuro”. captura de video

Se hizo esperar, pero llegó. El mismo día en que se debían pagar unos 731 millones de dólares por el primer vencimiento de este año de una deuda de 44.000 millones, el Gobierno nacional alcanzó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la reestructuración del crédito. Dentro de las filas oficialistas las reacciones fueron de lo más diversas, mientras algunos dirigentes celebraron los términos del arreglo, otros prefirieron tomar recaudos. Independientemente de las reacciones políticas, quien también se refirió a esto fue el propio organismo monetario que hizo menciones sobre algunos puntos generales de la economía argentina, pero puso énfasis en la inflación.

A través de un comunicado publicado en su sitio oficial el FMI informó el alcance de un “entendimiento sobre las políticas clave” con el gobierno de Alberto Fernández. Ese documento, que lleva las firmas de Julie Kozack, directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental, y Luis Cubeddu, jefe de misión para la Argentina, precisó que las negociaciones continúan y todavía faltan pasos para alcanzar la carta de intención y el acuerdo final.

“El personal del FMI y las autoridades argentinas continuarán su trabajo en las próximas semanas para llegar a un acuerdo técnico. Como siempre es el caso, el acuerdo final sobre un programa estaría sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI”, remarcaron.

Aunque el Fondo Monetario no brindó precisiones sobre el monto final del acuerdo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que el nuevo programa sería por un monto de 44.5000 millones de dólares. Esa cifra sugiere que el FMI devolvería al país parte de los vencimientos que pagó el Gobierno en los últimos meses, incluidos los giros realizados con el dinero que el Fondo repartió en 2021 por la pandemia del coronavirus.

En este contexto, el Fondo señaló que su staff y el Gobierno argentino pudieron acordar una ruta de consolidación fiscal que formará “un ancla de política clave” del programa y reducirá el financiamiento del Banco Central al Tesoro. En relación a esto, los funcionarios del FMI mencionaron además la necesidad de bajar la tasa de inflación, elevar el costo del financiamiento en pesos hasta generar “tasas de interés reales positivas” y reducir “de manera progresiva” los subsidios energéticos para mejorar la composición del gasto público, una movida que tendrá como consecuencia un aumento en las tarifas de los servicios públicos.

En el marco del comunicado del Fondo, un párrafo llamó la atención porque hizo referencia explícita a la recomendación de buscar “apoyo financiero adicional” de los socios de la Argentina. “También acordamos que el apoyo financiero adicional de los socios internacionales de Argentina ayudaría a reforzar la resiliencia externa del país y sus esfuerzos para asegurar un crecimiento más inclusivo y sostenible”, indicaron los técnicos.

Miran de reojo

El acuerdo con el FMI llegó horas después de que Cristina Fernández de Kirchner, una de las máximas exponentes del Frente de Todos, realizara filosas declaraciones contra los organismos multilaterales de crédito, desde Honduras.

Sobre esto, la vicepresidenta recordó una charla con el ex presidente de Guatemala, Álvaro Colom, quien le contó cómo el narcotráfico había ocupado una región de su país y construía escuelas que el Estado no podía realizar por los programas de ajuste de “los organismos multilaterales de crédito”. “Charlando con Álvaro Colom, me contaba cómo el narco le iba ocupando la región porque era el que construía escuelas que desde el Estado no podía construir porque no tenía recursos porque tenía que aplicar las políticas de ajuste que dictan los fondos... bueno, digamos los organismos multilaterales de crédito, así nadie se siente.. y después dicen que empiezo con la cantinela”, agregó.

Sobre esto, la vicepresidenta remarcó que “los que impulsaron en toda la región el achique del Estado y los programas de ajuste después dicen que hay que combatir al narco como si se pudiese combatir únicamente desde el Ministerio de Seguridad”.

Es por esto que ahora mucho se espera del rol que tome Fernández de Kirchner en medio de las negociaciones. Incluso el acuerdo debe pasar por el Congreso Nacional y ella es la presidenta natural de la Cámara de Senadores. En las últimas horas, algunos otros dirigentes allegados a la figura de la vicepresidenta habían asegurado que no arreglar con el Fondo era una posibilidad y que el default no significaba el fin de la economía nacional.

Luego de conocerse la novedad del acuerdo, Florencio Randazzo, diputado nacional y ex funcionario del kirchnerismo, se expresó en las redes sociales sobre el tema y manifestó: “Esperamos los detalles de entendimiento con el FMI para despejar todas las dudas. Y también un apoyo explícito de la vicepresidenta…”

Finalmente, la portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, habló también en la jornada de ayer y enfatizó que “los acuerdos en sí mismos no son ni buenos ni malos”. Y subrayó: “Vamos a seguir trabajando. Hoy es un momento de templanza y serenidad, este no es un tema que se resuelva de un día para el otro. Las negociaciones van a seguir siendo un problema para la Argentina, pero hoy tenemos una buena noticia”.

Comentarios