Sobre la hora, el Gobierno acordaría con el FMI

En la mañana de hoy habrá una reunión con las autoridades del organismo para delinear el plan.

HERMETISMO. El ministro Guzmán no brindó precisiones sobre si se pagará o no el vencimiento de hoy.   HERMETISMO. El ministro Guzmán no brindó precisiones sobre si se pagará o no el vencimiento de hoy.

Movimientos de último momento y reuniones definitorias tuvieron lugar en Casa Rosada, ayer por la tarde. El presidente, Alberto Fernández, encabezó estos encuentros – junto al jefe de Gabinete, Juan Manzur, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa que tuvieron como eje el vencimiento de us$ 731 millones que debe afrontar hoy el Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En ese contexto y en medio de versiones cruzadas sobre un posible acuerdo con la entidad monetaria, la portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, sostuvo que “las negociaciones siguen y no hay nada cerrado aún”.

En este sentido, un cable de la agencia internacional Bloomberg, señaló que el Fondo Monetario Internacional convocó a una reunión virtual para mañana, viernes, a las 8 de la mañana, hora de Washington D.C., para informar a la junta directiva sobre el estado de las negociaciones con Argentina, según confiaron fuentes del organismo multilateral.

Más allá de la cautela que guardaron las autoridades argentinas en el marco de estas negociaciones, allegados al titular del Poder Ejecutivo se mostraron optimistas sobre la posibilidad de cancelar el vencimiento de deuda y remarcaron que el país cuenta con reservas necesarias para hacer frente a ese pago en concepto de intereses.

Más allá de lo que se resuelva con este pago, el objetivo del Gobierno sigue siendo la reestructuración de la deuda total, por un monto de u$s 45.000 millones, y poder enfrentar los vencimientos que estaban previstos para este primer trimestre de 2022, por unos u$s 4.000 millones.

En caso de anunciarse un arreglo con el FMI, el acuerdo no será automático. Además de contar con el visto bueno del directorio del organismo, la propuesta deberá ser refrendada por el Congreso. Así lo dispone la Ley 27.612, aprobada 2021.

Punto de conflicto

El gobierno argentino y el FMI comparten la mirada de buscar un equilibrio en las cuentas. Sin embargo, la diferencia radica en la velocidad: el Fondo pide un ajuste en cuatro años para llegar a déficit cero, mientras que la Argentina pide seis años. En relación a esto, el ministerio de Economía precisó que el déficit primario acumulado a noviembre de 2021 fue de 911.298 millones de pesos (8.516 millones de dólares) lo que equivale al 2,1 % del PIB.

Con este escenario, el Gobierno plantea un ajuste fiscal de 2,5% del PBI para 2022 y, a partir de allí una secuencia del 2% para 2023, 1% para 2024, 0,5% para 2025 y recién un déficit cero en 2026. Por su parte, los representantes del FMI exigen un recorte más importante y acelerado para este año en curso, para llegar a los 2 puntos de déficit: es decir, le pide 0,5 puntos porcentuales adicionales de recorte, lo que obligaría a mayores sacrificios. Y de acuerdo al organismo, el déficit cero se debería alcanzar para 2025, es decir, un año antes que el planteo argentino.

En declaraciones recientes con la agencia AFP, Guzmán fue elocuente al manifestar que “prácticamente hay acuerdo sobre hacia dónde hay que converger” y remarcó que “la diferencia está en las velocidades y eso tiene que ver con que se están mirando objetivos diferentes”.

“En 2021, con una economía creciendo al 10%, el déficit fiscal primario cayó 3,5 puntos del PBI. El déficit fiscal de 2021 fue de entre 2,9 y 3% del PBI, esta cifra se va a conocer el 20 de enero. Es una caída muy fuerte”, ilustró el titular del Palacio de Hacienda. Y ante el pedido de aceleración solicitado por el Fondo Monetario, Guzmán planteó dos problemas: “El primero es que la forma en que ellos lo plantean detendría la recuperación económica en el corto plazo”, indicó el ministro. Y agregó: “El segundo es que el punto en el cual se enfocaría la consolidación fiscal más rápida sería en una expansión menor de la inversión en infraestructura pública”.

Riesgos de no acordar

En caso de no llegarse a un acuerdo e incumplir con los vencimientos de deuda, Argentina entraría en una categoría conocida como “arrears” (atrasos, por su traducción del inglés). Y aunque esto no signifique entrar automáticamente en default, si tendría consecuencias inmediatas en el acceso al crédito de organismos multilaterales y en el mercado local.

Según el Convenio Constitutivo del FMI, frente el incumplimiento de obligaciones por parte de un Estado, el organismo presentará una queja formal y le pedirá explicaciones antes de que la Directora Gerente eleve el caso al Directorio Ejecutivo, que podría suspender al país, bloqueando su acceso a los Derechos Especiales de Giro (DEGs).

Los especialistas explican que iniciada esta instancia, hay 180 días para acordar y los plazos se van estirando. A los dos años, un país puede ser expulsado del FMI, pero la voluntad de diálogo puede ser una pieza fundamental llegar a ese extremo.

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