Ola de calor y tormentas: una mala combinación

Las variaciones climáticas pueden atraer al mosquito.

25 Enero 2022

El año ha comenzado en la provincia signado por variaciones marcadas en el clima: olas de calor con aire seco, por un lado, y torrenciales tormentas, por el otro.

Durante la segunda semana de este mes, el Servicio Metereológico Nacional (SMN) emitió una alerta roja para algunas provincias, entre ellas, Tucumán.

Esta advertencia significa: “efecto alto a extremo en la salud” e implica que puede afectar a todas las personas.

Así, a pleno sol, Tucumán enfrentó una ola de calor de la que no hay registros en los últimos nueve años.

Según los especialistas, fenómenos como este serán cada vez más frecuentes e intensos por la influencia del cambio climático ocasionado por actividades humanas y el fenómeno natural de La Niña, que en los últimos dos años generó en el país precipitaciones por debajo de lo normal.

Una vez atravesada esta ola, el SMN emitió una alerta amarilla para Tucumán y la región, por la probabilidad de fuertes tormentas.

En un clima tan inestable, es importante conocer los riesgos y las precauciones que hay que tomar sobre el dengue. Precisamente, el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, explicó cómo puede influir los cambios de temperatura en la reaparición de contagios a causa del mosquito.

“Los insectos aceleran su ciclo de vida en función de temperaturas más altas, por ello en las épocas cálidas encontramos más población de mosquitos, cucarachas, moscas, etc. En este caso, el aedes aegypti -el mosquito que transmite la enfermedad- no es una excepción”, introdujo.

Ciclo de vida

El ciclo de vida del aedes aegypti está conformado por cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto. En condiciones normales, que corresponden a una temperatura mínima de 8 grados centígrados, óptima de entre 25 y 30 grados, y máxima de 40 grados, su ciclo responde a una duración de larva de 7 a 10 días; pupa, de 3 a 5 días; adulto macho, 15 días; y hembra, 30 días.

Complicaciones

“A mayores temperaturas, la duración de los estados es menor. Da lugar a que ocurran más ciclos en menos tiempo, lo que se traduce a mayor cantidad de mosquitos”, detalló el ministro.

Más específicamente, Medina Ruiz explicó que el dengue es un mosquito de inundación. Es decir, coloca huevos en recipientes con agua que se encuentran en el domicilio y los “pega” por encima del nivel del agua, “a la espera de posteriores lluvias”.

“Ese huevo soporta la sequía y frío de la época del inverno y la primavera; y está a la espera de las lluvias que humedezcan al huevo”, puntualizó.

Entonces, cuanto más lluvia haya, habrá más probabilidad de eclosión de huevos, siempre que haya criaderos.

Tarea comunitaria

El ministro sostiene que es importante que “la población entienda lo importante que es reducir esos criaderos”.

Precisamente, hizo hincapié en que la cartera sanitaria provincia cuenta con equipos que, independientemente de la existencia de casos, trabaja todo el año para mantener el control epidémico. Por ello, el funcionario remarcó la importancia de generar una cultura colectiva del “descacharreo” y la limpieza de los hogares para eliminar cualquier elemento que pueda acumular agua. (Producción periodística: Bárbara Nieva).

Comentarios