El dengue no es una enfermedad autóctona

Impacto positivo de la merma de viajes.

Imagen Ilustrativa. Imagen Ilustrativa.
25 Enero 2022

Históricamente, las epidemias de dengue se repiten cada tres o cuatro años. El último brote ocurrió en 2020 y desde entonces se está trabajando en la prevención y concientización para la lucha contra esta patología.

La ingeniera Julieta Migliavacca le atribuye a la pandemia por covid parte del avance. “La situación epidemiológica que venimos teniendo nosotros en el país ha hecho que la gente viaje menos”, dijo. Y explicó que en la provincia el dengue no es una enfermedad autóctona, sino que es una enfermedad que requiere de un caso “cero”.

Este caso “cero” debe ser importado de alguna provincia o país que tenga circulación viral. Siguiendo esta línea, la disminución en turismo y viajes por la covid, posibilitó que no ingresen nuevos casos de dengue en Tucumán.

Es por eso que la ingeniera solicita a la población que “si hay gente que viene de países o provincias con circulación de dengue, se le avise al médico para realizar los análisis correspondientes”. En el caso de que esta prueba resulte positiva, se procederá a realizar las acciones de bloqueo para evitar la proliferación de casos.

“Viernes para vencer al vector”

Desde la Dirección de Salud Ambiental se lleva a cabo un programa llamado “Viernes para vencer al vector”, desde el cual se realizan actividades de prevención y de control focal en toda la provincia, acompañado de las Brigadas de control vectorial de las comunas, para eliminar el mosquito transmisor, aedes aegypti.

Además de esta práctica, se realizan capacitaciones a los gobiernos locales y eliminación de criaderos en distintas zonas. “Estuvimos en parques, plazas, villas turísticas, haciendo muchos operativos. La gente se ha concientizado, porque también ofrecimos educación ambiental”, informó la profesional. Se capacitó a más de 12.000 docentes a través del programa “Formar”, y les brindaron herramientas para enseñar prevención a alumnos.

“Esto es lo más importante: que la gente entienda por qué nosotros hablamos de educación ambiental”, afirmó. “Siempre tenemos que estar atentos y estar ocupándonos de la prevención, promoviendo el uso de repelente en niños y concurriendo a consultorios febriles ante cualquier síntoma”, puntualizó.

Por último, Migliavacca advirtió: “un lugar donde siempre encontramos huevos es en los bebederos de las mascotas, porque por lo general uno le agrega agua al recipiente, no la cambia”. Sobre esto, también remarcó que los primeros casos son detectados en niños, ya que en un adulto la fiebre alta puede pasarse por alto. (Producción periodística: Bárbara Nieva).

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