
Los empleados en relación de dependencia comenzarán a pagar el Impuesto a las Ganancias a partir de sueldos de $ 225.936,97 brutos mensuales ($ 185.268 neto) desde enero de 2022. Así lo determinan estimaciones privadas en base al incremento de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) de octubre que publicó el Ministerio de Trabajo. Este año, se estableció una suba de la “deducción especial” para empleados en relación de dependencia, para comenzar a pagar desde $ 150.000 brutos. Luego se hizo un ajuste y se lo llevó a $ 173.000 brutos. Aún resta que la AFIP publique la resolución que establecerá los nuevos valores y escalas. Teniendo en cuenta la información publicada, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) se ubicó en $ 97.538,78, teniendo en cuenta que un año atrás era de $ 64.756,23. En 2022, el mínimo no imponible pasará de $ 167.678,40 a $ 252.564,99. La deducción por cónyuge o conviviente pasará de $ 156.320,63 a $ 235.457,39. Y la deducción por hijo o hijastro pasará de $ 78.833,08 a $ 118.742,05 y llegará a $ 237.484,09 en el caso de los hijos con discapacidad.







