18 Junio 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional dijo el martes que aprobó la última revisión del programa crediticio por 15.700 millones de dólares que tiene con Brasil, con lo que puso a disposición del país fondos por unos 10.000 millones de dólares.
La aprobación tuvo lugar después de que el directorio del FMI revisara el avance de la economía de Brasil, y había sido ampliamente anticipada.
La semana pasada, las autoridades brasileñas dijeron que planeaban acudir a los 10.000 millones de dólares como parte de un paquete de medidas de emergencia que busca frenar la inquietud de los mercados sobre las elecciones presidenciales de octubre y sus posibles efectos en la deuda del país.
Pero, además, el desembolso del Fondo para Brasil se produce justo cuando aumentan las señales de que el efecto de contagio de la crisis argentina en el Cono Sur se expandió más de lo que el FMI había dicho originalmente.
El hecho de que Brasil tenga que retirar casi todos los fondos de su acuerdo crediticio con el FMI, desde que fue aprobado en septiembre, subraya el aumento de las preocupaciones por las perspectivas del país antes de las elecciones.
Brasil tiene una deuda total de 274.000 millones de dólares, y en las últimas semanas los operadores bursátiles y analistas económicos expresaron su temor por el liderazgo en los sondeos de Luiz Inácio Lula da Silva, candidato de izquierda que en el pasado propuso renegociar los pasivos externos del país.
A esto se suman las preocupaciones por la propagación de la crisis de Argentina. En diciembre, el FMI dejó de girar los fondos que Argentina había acordado con el organismo, por un total de 22.000 millones de dólares.
Este acontecimiento precedió a la declaración de un incumplimiento de pagos por parte de Argentina sobre su deuda, de 140.000 millones de dólares, a una grave devaluación de la moneda local y a una profundización de los problemas económicos. (Reuter)
La aprobación tuvo lugar después de que el directorio del FMI revisara el avance de la economía de Brasil, y había sido ampliamente anticipada.
La semana pasada, las autoridades brasileñas dijeron que planeaban acudir a los 10.000 millones de dólares como parte de un paquete de medidas de emergencia que busca frenar la inquietud de los mercados sobre las elecciones presidenciales de octubre y sus posibles efectos en la deuda del país.
Pero, además, el desembolso del Fondo para Brasil se produce justo cuando aumentan las señales de que el efecto de contagio de la crisis argentina en el Cono Sur se expandió más de lo que el FMI había dicho originalmente.
El hecho de que Brasil tenga que retirar casi todos los fondos de su acuerdo crediticio con el FMI, desde que fue aprobado en septiembre, subraya el aumento de las preocupaciones por las perspectivas del país antes de las elecciones.
Brasil tiene una deuda total de 274.000 millones de dólares, y en las últimas semanas los operadores bursátiles y analistas económicos expresaron su temor por el liderazgo en los sondeos de Luiz Inácio Lula da Silva, candidato de izquierda que en el pasado propuso renegociar los pasivos externos del país.
A esto se suman las preocupaciones por la propagación de la crisis de Argentina. En diciembre, el FMI dejó de girar los fondos que Argentina había acordado con el organismo, por un total de 22.000 millones de dólares.
Este acontecimiento precedió a la declaración de un incumplimiento de pagos por parte de Argentina sobre su deuda, de 140.000 millones de dólares, a una grave devaluación de la moneda local y a una profundización de los problemas económicos. (Reuter)







