18 Junio 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, consideró que Irak es una amenaza creciente. Si bien no confirmó ni desmintió la revelación hecha por el diario "The Washington Post" acerca de que se planea un ataque para eliminar al presidente iraquí Saddam Hussein, Rumsfeld aseguró que la capacidad iraquí en armas de destrucción masiva y su habilidad para lanzarlas evolucionan sin pausa.
Según el "The Washington Post", un plan secreto pedido a principios de año por el presidente estadounidense George W. Bush a la Central de Inteligencia Americana (CIA) incluye el uso de la fuerza para derrocar a Saddam, e incluso matarlo si es necesario. El gobierno de Irak afirmó no estar sorprendido sobre la carta blanca que Bush habría dado a la CIA para eliminar físicamente al mandatario iraquí. "Estados Unidos conspira contra nosotros desde hace más de treinta años y hace lo mismo contra todos los países del mundo que demuestren ser independientes", dijo un funcionario en Bagdad.
Si bien la conspiración debe probarse, es cierto que las revelaciones del "The Washington Post" confirman la estrategia de Washington contra Bagdad, articulada sobre un mayor apoyo a la oposición interna, el aumento del trabajo de inteligencia y recursos a hombres de la CIA con licencia para matar.
La seguridad nacional
Rumsfeld dejó flotar una duda sobre los medios a emplear contra Saddam, más allá de las sanciones económicas y diplomáticas, de las zonas de exclusión aérea y del retorno de los inspectores de desarme. Y no quiso confirmar que con su nueva doctrina de seguridad Washington esté planificando ataques preventivos -propuestos públicamente por Bush- contra países y grupos terroristas que intenten dotarse de armas biológicas, nucleares o misiles. (TELAM-SNI/AFP)
Según el "The Washington Post", un plan secreto pedido a principios de año por el presidente estadounidense George W. Bush a la Central de Inteligencia Americana (CIA) incluye el uso de la fuerza para derrocar a Saddam, e incluso matarlo si es necesario. El gobierno de Irak afirmó no estar sorprendido sobre la carta blanca que Bush habría dado a la CIA para eliminar físicamente al mandatario iraquí. "Estados Unidos conspira contra nosotros desde hace más de treinta años y hace lo mismo contra todos los países del mundo que demuestren ser independientes", dijo un funcionario en Bagdad.
Si bien la conspiración debe probarse, es cierto que las revelaciones del "The Washington Post" confirman la estrategia de Washington contra Bagdad, articulada sobre un mayor apoyo a la oposición interna, el aumento del trabajo de inteligencia y recursos a hombres de la CIA con licencia para matar.
La seguridad nacional
Rumsfeld dejó flotar una duda sobre los medios a emplear contra Saddam, más allá de las sanciones económicas y diplomáticas, de las zonas de exclusión aérea y del retorno de los inspectores de desarme. Y no quiso confirmar que con su nueva doctrina de seguridad Washington esté planificando ataques preventivos -propuestos públicamente por Bush- contra países y grupos terroristas que intenten dotarse de armas biológicas, nucleares o misiles. (TELAM-SNI/AFP)







