¿Qué hacemos con la Perón? - LA GACETA Tucumán

¿Qué hacemos con la Perón?

La Municipalidad de Yerba Buena tiene un proyecto. Es necesario readecuar la avenida, para que sea más segura y se adapte a todas las demandas que hoy tiene, sostienen los urbanistas.

29 Jul 2021 Por Lucía Lozano

La avenida Perón, que empezó a construirse en 1993, es una de las vías más amplias de la provincia. Fue concebida especialmente para descomprimir el tránsito automotor que a diario ingresaba o egresaba de Yerba Buena por la avenida Aconquija. Con el paso del tiempo, no sólo sirvió para aliviar la circulación. El asfalto le cambió el paisaje a esa zona norte de la Ciudad Jardín, donde hoy cada vez hay más casas, edificios y comercios. No es todo. Hay un detalle que hace singular a la Perón: los tucumanos se han apropiado de ella y la han convertido en su sitio predilecto para hacer actividad física.

Se usa para caminar, correr, andar en bici o hacer un picnic. Es uno de los sitios más elegidos para ir de compras o para sentarse a tomar algo o a comer. Y la eligen a diario miles de automovilistas como vía rápida para ir del centro a Yerba Buena o viceversa. Es una vía multifacética. Esa característica la ha llevado a entrar en conflicto en muchas oportunidades. Como en estos días, a raíz del accidente mortal en el que perdió la vida un deportista. La tragedia del ciclista Manuel Arancibia -circulaba a la altura del 2.900 de la avenida cuando fue embestido por un colectivo- abrió nuevamente el debate: ¿es necesario readecuar la Perón para que se adapte a todas las demandas que los usuarios plantean hoy?

SECTOR CONCURRIDO Y CAÓTICO. los runners tienen un área diferenciada en dos cuadras, pero hay de todo en la avenida, incluso animales. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

Los urbanistas creen que sí. Mucho más en este contexto de pandemia en que nos hizo revalorizar cuánto necesitamos del deporte y de la vida al aire libre. Las autoridades de Yerba Buena también creen que es necesario reajustar algunas cosas en la arteria. De hecho, ayer anunciaron cuál es su idea para habilitar desde agosto una zona con mayor seguridad para quienes van a entrenar.

“La zona deportiva es donde van a coexistir quienes van a correr, los ciclistas, quienes van de paseo y algunos vehículos. Vamos a delimitar por dónde va a circular cada uno. Eso va a ir acompañado de reductores de velocidad y una senda para que los ciclistas circulen uno detrás del otro; por eso vamos a prohibir el estacionamiento”, señala el director de Tránsito de Yerba Buena, Martín Aráoz.

SECTOR CONCURRIDO Y CAÓTICO. los runners tienen un área diferenciada en dos cuadras, pero hay de todo en la avenida, incluso animales.

El proyecto -que se extendería desde el paredón de la Hoya hasta la rotonda de Horco Molle- comprende la instalación de una senda delimitada por “tortuguitas”, exclusiva para ciclistas, en los laterales de la avenida. Además, propusieron un sendero que rodee la platabanda y que será para uso de los runners. Se prevé la colocación de retardadores de velocidad cada 100 metros. Se exigirá una velocidad máxima de 30 km/h y la prohibición de estacionar o detenerse en esas cuadras, de 9 a 12 y de 14 a 20.

“En la calle Saavedra Lamas empezaríamos con la cartelería y en el paredón de La Hoya se iniciaría con la zona deportiva. En el camino a Horco Molle pondremos reductores de velocidad y cartelería informando la velocidad máxima. Habrá guardia urbana y controles de tránsito. Se mantendrá la prohibición de estacionar”, indica Aráoz, quien aclara que para esta iniciativa tuvieron en cuenta la opinión de los deportistas. Está previsto que esta área deportiva (son unas tres cuadras) esté señalizada de principio a fin para que cada deportista circule por su senda. Quienes no tengan intención de hacer deporte, podrán desviarse por calles alternas.

La opinión de urbanistas

Para los urbanistas, la Perón está reclamando desde hace tiempo readecuaciones importantes. Claudia Gómez López, directora del Centro de Estudios del Territorio y Hábitat Popular (Cetyap) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, explica que la avenida cumple hoy un rol estructurante en el Área Metropolitana de Tucumán (AMeT). “Es un acceso rápido que permite vincular el resto de la ciudad con el piedemonte. Este rol rápido está garantizado por los seis carriles que posee, dando clara prioridad al automóvil y la alta velocidad”, describe.

“Además, esta vía vincula directamente el resto del AMeT con el área de esparcimiento natural de la ciudad: la sierra de San Javier y sus múltiples ofertas recreativas, que son escasas en la ciudad. Esto llevó a que se incrementara el tránsito de ciclistas, peatones, rollers, etcétera. En definitiva, es una arteria central que debe preservarse como tal pero urge que sea readecuada para otros usos”, sostiene. Para la experta, sin dudas, se debe incluir un carril para bicis, claramente diferenciado (físicamente) del carril vehicular. “Es una necesidad prioritaria, como así también rediseñar la circulación de vehículos en la zona de las rotondas, especialmente los fines de semana”, remarca.

Cuando se habla de cerrar al tránsito esos sectores durante algunos días, según la arquitecta Gómez López, esto incluye definir circuitos alternativos para acceder al cerro en auto que no se pueda utilizar la vía habitual.

El urbanista Luis Lobo Chaklián sostiene que hoy la Presidente Perón tiene verdaderos “cuellos de botella” que generan conflictos. Uno de ellos es la llegada a la rotonda de Horco Molle. En ese sector, la avenida se hace más angosta. Además, el municipio ha delimitado allí un espacio de un carril para corredores. Entonces, queda solo uno para los autos, colectivos y ciclistas.

“Los elementos que se pusieron para disminuir la velocidad en la avenida Perón y para ordenar el tránsito son insuficientes. Es necesario reordenar las actividades, clasificarlas bien y que haya una señalización clara de estas”, propone.

Inés González Alvo, investigadora y docente en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, también sostiene que es necesario repensar algunas cosas en la Perón. “El eje vial de la avenida es amplio y permitiría tranquilamente contar con un espacio para el uso exclusivo de las bicicletas. Los usos son variados y es bueno que así sea, pero es importante darles prioridad y seguridad a quienes utilizan movilidad activa (es decir peatones y bicicletas, principalmente). Una zona de uso deportivo es compatible teniendo los cuidados necesarios para que no constituya un peligro para las personas. Para eso también hay que poner énfasis en evitar los excesos de velocidad, que son muy comunes es esa vía”, recalca.

Según la experta en movilidad urbana, es importante hacer una distinción en el uso de la bicicleta como medio de transporte, por un lado, y por otro su uso deportivo o recreativo. “Actualmente en la Perón existe un tramo de bicisenda, pero se observa que los deportistas no lo utilizan. Una de las razones puede ser porque es un tramo corto y pobremente ejecutado: por ejemplo, tiene unos lomos de burro enormes, el pavimento incompleto, etcétera”, describe.

Deportistas

Quienes transitan a diario por la Perón advierten ciertas dificultades y remarcan la importancia de que se puedan hacer mejoras urgentes. “Veo muchísima inconducta de los conductores, a las señalizaciones no les llevan el apunte. Creo que hay suficientes carteles, pero faltan controles”, opina Lucía Maizano. Su compañera de ejercicio, Cristina Maldonado, agrega: “la velocidad con la que van es tremenda y no se controla para nada, se exceden mucho más de lo permitido”. (Producción periodística de María Guadalupe Pereyra)

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