Atlético: el arco está bien custodiado - LA GACETA Tucumán

Atlético: el arco está bien custodiado

Lucchetti se adueñó del puesto hace varios años; sin embargo, tiene varios colegas con muy buen presente.

16 Jun 2021

Daniel A. Coronel

LG DEPORTIVA

Desde varios puntos de vista, el puesto de arquero es uno de los más difíciles dentro de la cancha. Partiendo desde la responsabilidad que significa pararte debajo de los tres palos y pasando por la fortaleza mental que se requiere.

En el plantel superior de Atlético hay cinco arqueros que compiten por calzarse los guanes los fines de semana: Cristian Lucchetti, Tomás Marchiori, Daniel Ibáñez, Gustavo Lescano y Franco Pizzicanella, quien actualmente se recupera de una lesión.

“Es un grupo bárbaro. Cada uno conoce su rol y eso ayuda mucho al día a día. Los arqueros siempre son los que más tienen en cuenta el rol que tienen, en base a trabajo saben que pueden ganarse un lugar”, indicó Alfredo Rodríguez, el entrenador de arqueros de Atlético.

Sobre los arqueros se dice que son temperamentales, que juegan a un deporte diferente al resto de sus compañeros, pero el arco es un puesto que requiere de mucha perseverancia, ya que a veces pueden pasar varios años sin jugar; algunos hasta tienen una carrera a base de ser el segundo o tercer arquero del equipo.

En este sentido, la cabeza es clave. Especialmente, al considerar que se entrenan hasta de manera diferenciada al resto del plantel. “Tenemos una personalidad diferente, nos vestimos diferente, eso ya indica todo. A mí no me tocé tener un entrenador de arqueros, pero yo festejo eso de la actualidad, porque suma mucho para el día a día”, dijo Rodríguez.

La preparación es una de sus virtudes. El arquero siempre debe estar listo porque en cualquier momento tienen que saltar al campo de juego. Se dicen que los arqueros tienen nervios de acero.

Pizzicanella, lo sabe muy bien, ya que en 2018 tuvo que entrar al equipo por la expulsión de Alejandro Sánchez en un partido en el que Atlético se jugaba la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.

Sacando al 1, los suplentes nunca saben cuando les tocará entrar al equipo. Sin embargo, se entrenan codo a codo con sus compañeros, poniendo su cuota de buen humor, tirando para adelante. Muchas veces son los mas carismáticos en los equipos. Resumiendo: tienen una personalidad especial. ”Nosotros como cuerpo técnico tratamos de que los arqueros no sean un grupo aparte, con el tema del manejo de la pelota. Por eso muchas veces se entrenan al lado de sus compañeros. La idea es que puedan resolver rápido con la pelota en los pies y no los tome de sorpresa”, agregó el ex guardavallas.

Además de eso, con el paso de los años van ganando confianza. Algunos especialistas dicen que la edad ideal en el puesto es entre los 27 y los 30, pero existen muy buenos arqueros que por situaciones particulares o por tener un muy buen nivel, se adueñaron de arcos muy “grandes” desde muy jóvenes.

De todas maneras, el trabajo de los guardinaes a veces es cruel. Ya sea en partidos internacionales, competencias locales, torneos de verano o cualquier competición, el arquero siempre corre el riesgo de quedar expuesto; lo saben los más viejos y es el terror de los más jóvenes.

Lo que sí es innegable es que forman entre sí una gran amistad. Existe un apoyo entre todos que se evidencia cada vez que les toca jugar. Eso se percibe hasta en los entrenamientos.

Atlético tiene cinco arqueros de gran calidad y con un futuro prometedor. Están creciendo al lado de Lucchetti, quien tiene más de 20 años de trayectoria y transmite muchos conocimientos a sus compañeros. “Cristian tiene una trayectoria importante, le marca el camino y el también sabe que no puede regalar nada, porque atrás tiene grandes talentos“, explicó Rodríguez.

Marchiori jugó poco, pero cuando lo hizo demostró estar a la altura de primera división. El mendocino, al igual que el “Laucha”, llegó a Atlético en agosto del 2020. Hasta el momento solo jugó en el triunfo ante Racing por 4-1, por la Copa Diego Maradona y en el 3-0 por Copa Argentina frente a Comunicaciones. Después, siempre atajó el capitán, que en algunos días cumplirá 43 años. “Tomi” llegó siendo una de las figuras del Nacional “B” en Gimnasia de Mendoza, en donde todavía juega su hermano Tadeo.

“Marchiori es un proyecto muy bueno, Lescano e Ibáñez tienen su lugar en Reserva pero saben que deben estar listos porque en cualquier momento se los puede necesitar”, señaló el ex arquero, de 51 años.

Más atrás vienen Ibáñez y Lescano, el primero está en Atlético desde el 2016. Mide 1,95 metro y se dio el gusto de ganar dos títulos liguistas en club, en 2016 y 2019.

“Me hice una prueba en 2015 y me fue bien, estoy contento de compartir entrenamientos con mis compañeros, con el ‘Laucha’ todos los días aprendes algo nuevo, tenemos una competencia sana, formamos un buen grupo, todos somos buenas personas”, dice Ibáñez, que tiene 24 años y es oriundo de Río Chico.

Por su parte, Lescano se entrena desde hace un año con el plantel superior. Llegó a Atlético en 2015 con 13 años y en 2017 fue promovido a Reserva, donde recién pudo debutar el año pasado, frente a Boca. Mide 1,87 metro. “Compartir el día a día con estos grandes compañeros es increíble, me ayudan mucho”, señaló Lescano, oriundo de San Pablo.

“Está demostrado que nosotros le damos la oportunidad a todos. Sí, en el puesto de arquero es un poco más difícil porque por ahí no hay mucha rotación. Pero ellos saben que el que trabaje tendrá su oportunidad en algún momento”, expresó el encargado de su entrenamiento específico.

El puesto bajo los tres palos, siempre será una incógnita para aquellos que nunca ocuparon ese lugar. De todas formas, los entrenamientos y la influencia de los arqueros durante los partidos fue modificándose con el paso del tiempo. “Hoy es necesario que sepan resolver rápido con los pies, hasta entrenamos eso. Antes no pasaba”, concluyó Rodríguez.

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