Por la quiebra de Enron salió un primer fallo

Enron se declaró en quiebra en diciembre, bajo una montaña de deudas y en medio de sospechas de manipulaciones contables.

16 Junio 2002
HOUSTON, EEUU.- La empresa de asesoría contable Arthur Andersen fue encontrada culpable de obstrucción a la Justicia en el caso de la quiebra del gigante de la energía Enron. El veredicto de un jurado podría significar la desaparición de la que fue una prestigiosa compañía a nivel mundial. Abogados de la firma anunciaron que apelarán el fallo.
El tribunal federal de Houston encontró a Andersen culpable de obstrucción a la Justicia por haber destruido documentos relacionados con la contabilidad del quebrado gigante de la energía, para el que auditaba las cuentas. Enron se declaró en quiebra en diciembre, bajo una montaña de deudas y en medio de sospechas de manipulaciones contables. La quiebra provocó, además de un drama para miles de accionistas estadounidenses, un cúmulo de investigaciones de parte de la Justicia y del Congreso, ante presunciones de que altos funcionarios de Washington estaban involucrados en la maniobra. Enron participó activamente en el proyecto energético anunciado hace un año por el presidente George W. Bush.

Montañas de demandas
El veredicto significa que Andersen no puede auditar públicamente compañías que cotizan en la Bolsa, y que podría enfrentar multas de hasta dos veces la cantidad del daño económico que el juez determine haya sido causado por su acción.
Ninguna persona será encarcelada, pero Andersen aún enfrenta montañas de demandas y un posible castigo civil. La firma, radicada en Chicago, admitió haber destruido miles de archivos sobre Enron en un período de dos semanas, a partir del 23 de octubre, cuando la Comisión de Valores comenzó a examinar la turbia contabilidad de la empresa. Los resultados contables no habían sido incluidos originalmente en los balances de Enron, y escondían una deuda de miles de millones de dólares. Andersen, que conoció la investigación en octubre, dejó de destruir archivos tras recibir una orden en noviembre.
La Fiscalía dijo que la destrucción de tantos documentos se hizo para evitar que cayeran en manos de los investigadores, pero los abogados de Andersen alegaron que la firma destruyó esos registros como parte de su política usual, no para obstruir el trabajo de los investigadores. Además, atacaron la decisión del gobierno de demandar a Andersen por el caso Enron, catalogándolo de "estúpido uso de los recursos públicos que envía un mensaje erróneo a la comunidad comercial". Por su parte, la firma dijo que el jurado no fue autorizado a conocer toda la verdad sobre lo que pasó, a causa de acciones del Departamento de Justicia durante este proceso. (TELAM-AFP)

Tamaño texto
Comentarios