El crimen de las flores: “Temí por la vida de mi hermano y la mía”

El crimen de las flores: “Temí por la vida de mi hermano y la mía”

Mariano Hayward dijo que actuó en defensa propia; no obstante, le dictaron la preventiva por tres meses. Su hermano Santiago, con domiciliaria.

EN LA AUDIENCIA. Santiago Hayward habla con su abogado y su hermano Mariano espera para declarar.  EN LA AUDIENCIA. Santiago Hayward habla con su abogado y su hermano Mariano espera para declarar.

“Tenía y tengo mucho miedo por lo que pasó. Temía por la vida de mi hermano y de la mía. Por eso disparé. Nunca pretendí causar tanto daño”, aseguró Mariano Hayward (21), el autor de los cinco disparos que le provocaron la muerte a Esteban Darío Brito Chía (24). Con esas palabras, los acusados comenzaron a desplegar la estrategia de que no se trató de un homicidio simple agravado por el uso de armas de fuego, sino de un caso de defensa propia o de exceso en la legítima defensa. Pero al no haberse probado esa hipótesis, al imputado le dictaron tres meses de prisión preventiva, mientras que a su hermano Santiago (29), considerado como el proveedor de las flores de marihuana, se le concedió el arresto domiciliario.

La auxiliar fiscal Luz Becerra, siguiendo las instrucciones del fiscal Carlos Sale, acusó a los hermanos de ser coautores del hecho. Según su teoría, ambos habían acordado cumplir roles en la fallida operación de compra de drogas. Santiago era el responsable de entregar la droga y Mariano, con un arma de fuego, controlar que todo se desarrollara con normalidad. Y antes de que la defensa planteara su estrategia, el imputado más joven deslizó algunas líneas de lo que sucedió.

La representante del Ministerio Público Fiscal relató que en los últimos días, los amigos de Brito Chía habían declarado cómo se había producido el hecho que tuvo como móvil el robo de las flores de marihuana que habían pactado comprarle a, por lo menos, Santiago Hayward. Confirmó que José Luis Morales (25) y Luciano Giudice (24) habían realizado una declaración informativa para confirmar que Brito Chía había llevado un arma de fuego de juguete que simulaba ser una pistola calibre 22.

La auxiliar fiscal comentó además que Morales había dicho que una vez que robaron la bolsa con la droga, Brito Chía le gritó al proveedor: “¡estás cheteado, estás cheteado!”, pero que no vio que le haya apuntado en algún momento con la réplica de pistola y que sólo la vio cuando se le cayó al piso después de que fuera herido. Becerra agregó que Giudice había declarado que creía que Brito Chía le había apuntado con el arma de juguete y por eso Mariano Hayward le podría haber disparado.

“Cuando el fiscal le consultó por qué sabía que era el hermano de Santiago el autor del hecho, respondió que se lo había dicho Patricio Char, el profesional y actual defensor del acusado”, explicó. El profesional, al hacer uso de la palabra, cuestionó duramente a la parte acusadora y negó haber influenciado al testigo y aclaró que en este sistema se entrevista a las personas que se consideren necesarias. El juez Eduardo González le dio la razón al defensor y no escuchó el reclamo.

“Por las contradicciones de las declaraciones de ambos testigos, no está claro cómo se produjo el hecho, pero por el momento seguiremos insistiendo con la acusación a la que arribaron. Por ahora, no hay los elementos para cambiar la calificación”, explicó.

Declaraciones

Los imputados pidieron declarar. El primero en hacerlo fue Santiago que, como lo había hecho el sábado, pidió disculpas a los padres por el trágico episodio. “Sí quiero aclarar que el otro día no dije quién era mi acompañante porque era mi hermano. Ni siquiera sabía que tenía un arma de fuego en su poder”, señaló, sin decir una palabra sobre la venta de flores de marihuana. “Cuando estaba adentro del auto, uno de ellos me pide la bolsa con mis cosas y se la pasa al que estaba en el asiento del acompañante (era Brito Chía) que me apunta con un arma y me dice ¡'estás cheteado'”, señaló.

El mayor de los hermanos no identificó a su hermano como el autor de los disparos. “Lo único que sentí es que las balas vinieron desde atrás. Después no hablé nada con él. No sabía que él tenía un arma de fuego porque estoy en contra de todo eso”, señaló.

Mariano Hayward confirmó que Santiago no sabía que tenía un arma. “A veces la llevo y otras no. Era de mi padre fallecido y la empecé a llevar después de haber sufrido un asalto muy violento en 2018, por el que hice la denuncia y que no pasó nada. En este caso la tenía porque a mi hermano le habían robado varias veces”, explicó.

“Estaba ahí esperando que él entregue esa cosa y veo que la persona que iba adelante le apuntaba con un arma. No sabía si era de juguete o qué. Disparé para defender su vida y la mía”, concluyó el joven, que negó haber tener conocimientos del uso de armas de fuego.

Los planteos

Alejandro Biagosch, que defiende a Santiago, señaló que en la audiencia se habían introducido nuevos indicios que confirmaban la versión de su defendido. “Solicito que se cambie la calificación del hecho de homicidio por exceso en la legítima defensa. Su vida corrió peligro y por eso su hermano reaccionó como lo hizo. Hay que ser claros: hubo un plan para cometer un robo, donde cada uno tenía una misión y donde además había un arma de fuego que tenemos serias dudas de que se haya tratado de una de juguete”, señaló.

Por su parte, Char destacó que se trataba de un caso de legítima defensa, por lo que debería ser absuelto de manera inmediata. “Estuvo claro que Mariano disparó porque estaba aterrado con lo que le podrían hacer a su hermano. Fue una situación extrema que él ya la había vivido y que le dejó secuelas”. El defensor pidió que se lo dejara en libertad o bien que se le otorgara un arresto domiciliario.

La auxiliar Becerra aceptó que a Santiago se le otorgue el arresto domiciliario. Pero para su hermano solicitó que se le dictara la prisión preventiva por tres meses. Basó su pedido fundamentando principalmente que el acusado estuvo prófugo seis días perjudicando hasta su propio hermano. También recalcó que, al igual que el coimputado, siguen sin hablar sobre el móvil del crimen. Por último, señaló que fue poco creíble la versión que dio de que no sabía del manejo de armas. El juez González aceptó íntegramente los planteos del MPF y falló en contra de los dos acusados, que deberán seguir trabajando para que se crea su versión.

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