Revolución tecnológica en el rugby: a la pesca con redes sociales - LA GACETA Tucumán

Revolución tecnológica en el rugby: a la pesca con redes sociales

En los tiempos que corren, y sobre todo a partir de la pandemia, Instagram, Facebook e inclusive los estados de Whatsapp se han convertido para los clubes en valiosas herramientas de captación de jugadores y jugadoras.

24 Abr 2021 Por Federico Espósito

En estos tiempos marcados por la llamada “revolución tecnológica”, las redes sociales se han posicionado como una valiosa herramienta de los clubes de rugby (y por ende, de hockey) para ejecutar una de sus tareas más importantes: la de la captación de nuevos jugadores y socios. Hoy, la gran mayoría de los jóvenes pasa buena parte de su día subiendo fotos, videos o boomerangs a sus historias de Facebook e Instagram (o inclusive a sus estados de Whatsapp), o reaccionando a las de sus contactos. Si se pretende atraerlos, es allí donde hay que irlos a buscar y ese es el idioma en el que hay que hablarles. Podría decirse, una adaptación moderna del clásico “Si Mahoma no va a la montaña...”.

Si las redes ya venían ganando fuerza como canales de comunicación y captación de los clubes, esa tendencia se acentuó de manera aguda en la nueva realidad pandémica: en un contexto de distanciamiento social, la virtualidad fue la que permitió sostener las relaciones humanas, laborales e institucionales. Si hasta hubo competencias que trocaron tries por likes y votos en encuestas. “Las redes fueron una herramienta fundamental durante la parte más estricta de la cuarentena, no sólo para captar nuevos socios, sino para fidelizar a los que ya teníamos, ya que las puertas estaban cerradas y esa era la única vía de mantener el vínculo entre ellos y el club. Durante 2020, el club se sostuvo en gran parte gracias a las redes”, magnifica Mariela Olea, encargada de la comunicación de Los Tarcos, aunque su descripción abarca la realidad de todos los clubes.

Disruptivo

Volvamos a la captación. Históricamente, la “pesca” de nuevos jugadores para los equipos de rugby (y de jugadoras para los de hockey) se canalizó por métodos tradicionales. Por caso, las campañas publicitarias y panfleteadas. “Antes, el plan era llevar el rugby a los colegios y escuelas por medio de folletos y afiches. Con la pandemia, entendimos que debíamos buscar otras formas”, cuenta Néstor Vildoza, manager y encargado de las cuentas de Rugby Femenino Tucumán (abarca clubes en general) y de su propio club, Liceo. “Con videos que mandan desde otros celulares, armo uno y lo subo al Instagram del club. Y con frecuencia, alguien termina interesándose y preguntando qué día y a qué hora se entrena. Hemos sumado varias chicas a través de las redes. Son muy poquitas las que vienen y no se quedan”, cuenta Vildoza, cuya profesión pasa por la creación de contenido audiovisual. Por eso, las cuentas de Liceo están entre las más activas del rugby de Ascenso.

Entre los otros métodos tradicionales también está, por supuesto, el boca a boca: ¿quién no invitó alguna vez a algún amigo o amiga? Sin embargo, el más importante sigue siendo la herencia: jugadores o ex jugadores que llevan a sus hijos o sobrinos. No obstante, este no aplica en los estratos más nuevos del rugby, como el femenino, el de los clubes de Ascenso o los emergentes. Allí es donde las redes brillan con mayor fuerza como herramienta de captación y contención. Si es que se sabe aprovecharlas, claro: así como hay clubes que las mantienen activas (un aspecto fundamental), otros las actualizan sólo de vez en cuando y algunos las tienen prácticamente abandonadas.

“Muchos se sumaron a los entrenamientos del club gracias a las redes. Pero es cierto que hay que saber cómo manejarlas para llamar la atención”, comenta Rocío Martínez Ávila, quien maneja las redes de Frankycia XV. “Por ejemplo, yo suelo subir placas con información de cuándo será el próximo entrenamiento, hacer preguntas a los seguidores para que se diviertan o subir frases motivadoras para los jugadores en los días de partido. También eventos o saludos por cumpleaños”, concluye Rocío.

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