El "Decano" no jugó mal con dos hombres menos y hasta pudo ganar un partido que tuvo de todo - LA GACETA Tucumán

El "Decano" no jugó mal con dos hombres menos y hasta pudo ganar un partido que tuvo de todo

Atlético: 19 minutos valiosos

25 Mar 2021 Por Nicolás Iriarte

Una polémica, una amarilla, un cambio, una falta innecesaria, un tiro libre sobre el final, un minuto de adición. A simple vista, el resultado del partido que Atlético y Huracán empezaron a jugar el 1 de marzo y terminaron ayer no cambió (terminó 1-1), pero varias cosas pasaron en este inédito “mini” partido.

Como era de esperarse, el “Globo” salió a buscar el gol que le diera el triunfo. Después de todo, tenía la responsabilidad de hacerlo con dos jugadores más. Bien parado atrás (como no suele suceder), el “Decano” no se sentía tan en desventaja con tantos centros que caían en su área.

Y así como los centros en contra ponían a los dos equipos en igualdad de condiciones (Omar De Felippe paró una línea de cuatro atrás como siempre), lo mismo corría para los centros a favor de Atlético. Ganar un tiro libre o un córner era el principal objetivo ofensivo del equipo antes de comenzar el “mini” partido. Las diferencias no se notarían tanto en una pelota parada y sobre el final del primer tiempo apareció la chance para el local. Llegó el cobro del tiro de esquina (corto) por parte de Fabián Monzón y tras el cabezazo de Guillermo Ortiz, José Moya se abalanzó con los brazos bien abiertos para defenderlo y la pelota terminó haciendo un recorrido extraño por el principio de su antebrazo y luego su cabeza. Una jugada rápida pero que incluyó un defensor abriendo ampliamente los brazos (como pide castigar el reglamento).

MINUTO DE SILENCIO. Jugadores y árbitros respetaron la pequeña ceremonia en honor al Día de la Memoria.

Debió haber sido penal, pero Nazareno Arasa, cerca de la jugada, aseguró haber visto todo pero sin que le pareciera infracción. Arasa fue el mismo árbitro de la primera parte del partido, es decir el mismo que expulsó (de forma justa) a Cristian Erbes y Marcelo Ortiz.

El entretiempo fue como cuando se juega tiempos extra en llaves eliminatorias: simplemente un cambio de bando de cada equipo y a seguir jugando. Aún en esos segundos, Huracán -que viajó dos horas en avión para disputar un partido de 18 minutos- trató de atacar mejor a su debilitado rival. Un poco más de juego asociado y un poco menos de centros. En el medio, más curiosidades: una tarjeta amarilla para De Felippe que protestó el destino de un lateral. A favor de “ODF”, a esa altura, un lateral o cualquier posesión para el equipo, era muy valiosa.

Augusto Lotti volvió a salir dentro de un partido en el que ya había salido. El 1 de marzo fue sacrificado para ordenar un equipo con dos expulsados y ayer salió para hacer correr un poco más el reloj. Su reemplazante, Ramiro Ruiz Rodríguez, casi se anota la curiosidad más grande de todas. Entró para jugar segundos y transcurridos sólo unos pocos, cometió un tiro libre a las puertas del área de Cristian Lucchetti. El “Laucha” vio cómo el tiro libre se fue por arriba. Antes había cortado un centro con todo su cuerpo, en la jugada más peligrosa del “Globo”.

RECUERDO. Los jugadores posan con el cartel recordando a Ernesto Rojas, secuentrado y asesinado el 17 de marzo de 1976, por el terrorismo de Estado.

El tiro libre llegó en el único minuto de descuento que ordenó Arasa, lo cual pareció injusto. Quizás más para Huracán que para Atlético pero injusto al fin: es cierto, no hubo casi tiempo perdido entre los dos segmentos de nueve minutos como para adicionar mucho. ¿Pero y los minutos que se perdieron el 1 de marzo? Seguramente en 27 minutos de un intenso segundo tiempo (bajo la lluvia en ese momento) y con varios cambios, había más minutos para adicionar que se terminaron perdiendo en estas semanas que demoró en reanudarse el partido. No debería haber mucho espacio para quejas, teniendo en cuenta la jugada del penal no sancionado.

Aún en 18 minutos y con dos hombres menos, Atlético logró fabricarse una jugada de peligro como la del penal y remató al arco con franqueza a través de Ramiro Carrera. En ese lapso, no recibió goles y eso ya es todo un logro para un equipo al que le cuesta terminar con la valla en cero.

Un partido pequeño, pero que igual pudo entregar varias particularidades (más de las que ya traía) y hasta con conclusiones en ambos equipos: positivas para Atlético y negativas para Huracán.

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