La nueva ola de migrantes calienta la frontera sur

El gobierno de México ordena redadas para impedir el paso a centroamericanos hacia el norte. La administración de Biden toma medidas para acoger a los niños que viajan solos, en medio de críticas de los republicanos.

ESTACIONAL. Las caravanas se lanzan cuando termina el invierno boreal. REUTERS ESTACIONAL. Las caravanas se lanzan cuando termina el invierno boreal. REUTERS
17 Marzo 2021

Por Lizbeth Díaz y Laura Gottesdiener - Agencia Reuters

APIZACO, México.- Estados Unidos enfrenta una de sus peores crisis en la frontera sur, con una nueva ola de migrantes que llega desde México y América Central, incluidos niños que viajan solos. Esta realidad obliga al gobierno de Joe Biden a buscar respuestas, en medio de la pandemia y de las críticas de los republicanos, que sostienen que las medidas del demócrata alientan la migración ilegal.

México, en tanto, ha intensificado las redadas de migrantes, y ha venido bajando a cientos de personas de los trenes en las últimas semanas, para detener el aumento de migrantes centroamericanos que se dirigen al norte de la frontera.

La represión de los agentes migratorios respaldados por el Ejército y la Policía marca una escalada en los esfuerzos de México para controlar la migración en su territorio.

Si bien el país latinoamericano ha acogido con satisfacción el compromiso de Biden de abordar las causas de la migración desde Centroamérica, le preocupa que los esfuerzos de la nueva administración para facilitar que las personas soliciten asilo en Estados Unidos estén fomentando los viajes.

Unos 1.200 migrantes centroamericanos, incluidos más de 300 niños, fueron capturados en redadas entre el 25 de enero y el 16 de febrero en rutas de tren en seis estados del sur y centro de México, y en la capital, dijo el Instituto Nacional de Migración de México (INM). Más de 800 migrantes también fueron detenidos mientras viajaban hacia el norte en colectivos o remolques en las últimas semanas.

El INM aseguró que la decisión de hacer allanamientos en trenes no fue impulsada por Estados Unidos. No se habían realizado detenciones de este tipo en los últimos años -informó- porque los migrantes casi no los usaban para viajar al norte.

La oficina no proporcionó datos comparativos sobre el total de migrantes atrapados en redadas en años previos, pero  Tonatiuh Guillén, jefe del INM hasta 2019, dijo que la frecuencia y la escala de las detenciones actuales no tenían precedentes. Anteriormente, las redadas eran ocasionales, pero ahora no duda que se ha vuelto un procedimiento regular.

Aunque la Casa Blanca dijo que la administración de Biden no indicó a México cómo despliega fuerzas de seguridad en su territorio, se supo que sí discutieron sobre la gestión de la frontera con Centroamérica, explicó un funcionario estadounidense.

Biden asumió en enero y se comprometió a deshacer muchas de las políticas restrictivas de migración de Donald Trump. Por ejemplo, comenzó a permitir que los menores no acompañados que llegan a la frontera ingresen para presentar solicitudes de asilo. Antes, eran deportados.

Biden también revirtió un programa de la era Trump que obligaba a los solicitantes de asilo, en su mayoría centroamericanos, a esperar en México mientras se procesaban sus solicitudes.

En medio de la noche

Una noche de enero, un tren de carga en dirección al norte se detuvo en la ciudad de Apizaco, en el centro de México. Decenas de policías, fuerzas de seguridad y agentes de inmigración bloquearon las vías. Los vehículos para llevar a los migrantes capturados estaban estacionados cerca.

Alejandro, un hondureño de 28 años, dijo que saltó de la parte superior del tren y logró refugiarse en la hierba alta. Al caer, se lastimó la pierna y un brazo.

Más de 100 migrantes fueron capturados en la operación, dijo Elías Espinoza, director del refugio para migrantes La Sagrada Familia. Aquella fue la redada más grande que había visto en ocho años en la zona. Una semana más tarde, le siguió otra operación a cargo de autoridades de migración respaldadas por fuerzas especiales, relató Espinoza.

Los migrantes corren el riesgo de ser detenidos y deportados si no tienen la documentación adecuada para estar en México, incluso si planean buscar asilo en Estados Unidos. “México está desempeñando el papel de detener la inmigración a Estados Unidos”, opinó Sergio Martín, jefe de operaciones en México de la ONG Médicos Sin Fronteras.

Los grupos de derechos humanos expresaron alarma por el aumento de la intervención policial. Dicen que las fuerzas mexicanas y centroamericanas a menudo infringen el derecho de los migrantes a buscar asilo.

¿Por qué migran?

Huyen de la violencia criminal y del hambre

Los centroamericanos que se embarcan en caravanas hacia el norte buscan escapar hacia una vida sin miedo y sin hambre. Huyen de la violencia criminal, el colapso económico y la hambruna, exacerbada por dos devastadores huracanes a fines de 2020. Por esas razones, muchos menos que antes están en condiciones de pagar a los traficantes de personas para que los lleven a través de la frontera con México y hacia  Estados Unidos. El viaje cuesta miles de dólares por persona. Cada vez más grupos intentan abrirse camino por su cuenta, exponiéndose a los poderosos cárteles de droga o a las redadas de migraciones.

Algunos optan por caminar miles de kilómetros a través de terrenos accidentados, cruzando el desierto y afrontando grandes peligros, en lugar de correr el riesgo de ser presas de las redadas.

El migrante hondureño Pablo Sordo, en el estado Veracruz, al sur de México, recordó que las autoridades locales ya lo detuvieron una vez en un puesto de control y que no tenía la intención de abordar el tren por temor a que lo detuvieran nuevamente.

"Hay que venir rodeando porque, o pegas con migración o pegas con los malandros, y si no tienes dinero te dejan descalzo, sin ropa", dijo Sordo. (Reuters)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios