
Mientras el pico de la segunda ola de coronavirus parece haber pasado en España y el país analiza o inicia una gradual reapertura, en Cataluña toda la atención está puesta en las elecciones regionales de este domingo, en las que se verán los efectos políticos de la declaración de independencia fallida de 2017, que terminó con la cúpula del entonces Gobierno y un grupo de sus aliados presos o en el exilio, y con una relación con Madrid que en el tiempo transcurrido pasó de crisis abierta a tensa.
Los catalanes renovarán las 135 bancas del Parlamento regional en estas elecciones autónomas y el promedio de las encuestas no otorgan a ninguna fuerza la mayoría absoluta, como es usual en el escenario fragmentado local, pero sí pronostica una posible reedición de la coalición mayoritaria independentista de los dos principales partidos de este sector político, Izquierda Republicana (ERC) y Juntos por Cataluña (JxC).
Siempre según los últimos sondeos, el primero obtendría 32 bancas, mientras que el segundo, 31, lo que los dejaría a solo 5 escaños de la mayoría absoluta de 68 necesaria para formar Gobierno. Una posibilidad sería armar un nuevo frente independentista y sumar a la izquierda republicana que apoya la secesión de España, la Candidatura de Unidad Popular (CUP), que ganaría siete bancas, según los sondeos. Pero dos incógnitas aún sobrevuelan la región. Una, la posibilidad de que los sondeos vuelvan a equivocarse, como sucedió en 2017, en las elecciones anticipadas convocadas por el Gobierno central español tras intervenir la región para desactivar la declaración independentista.
En esa ocasión, ERC perfilaba como favorito pero finalmente la primera minoría quedó en manos de JxC, la fuerza que este año vuelve a presentarse con el expresidente regional Carles Puigdemont como cabeza de lista, pese a que sigue exiliado en Bélgica para evitar las denuncias penales en España y que ya informó que no pedirá votar desde el exterior, sino que lo hará a través de un ciudadano en territorio español que no pensaba sufragar, según sus asesores.
Según los posibles escenarios que barajan los medios locales, si JxC vuelve a ganar la primera minoría, lo más probable es que reedite una coalición independentista. La otra posibilidad, si las encuestas están en lo correcto y la ERC se impone, es una coalición más basada en una agenda de izquierda que en las aspiraciones separatistas, una orientación que necesariamente garantiza que se mantenga la relación tensa con el Gobierno central en Madrid. (Télam)







