
La Casa Blanca ha confirmado que el presidente Joe Biden trabajará para lograr una prórroga de cinco años del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), lo que ha sido inmediatamente aplaudido desde Rusia. "Puedo confirmar que Estados Unidos pretende buscar una extensión de cinco años del Nuevo START, como permite el tratado", ha dicho la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. Resaltó que Biden “ha dejado claro desde hace mucho que el tratado va en interés de la seguridad nacional” del país.
"Esta extensión tiene incluso más sentido cuando la relación con Rusia es adversa, como en este momento", ha señalado Psaki, al tiempo que ha recalcado que el tratado "es el único que queda que constriñe las fuerzas nucleares rusas", por lo que supone "un ancla de estabilidad estratégica entre ambos países".
La funcionaria ha destacado que "incluso si se trabaja con Rusia para hacer avanzar los intereses estadounidenses, también se trabaja para que Rusia rinda cuentas por sus acciones imprudentes".
En este sentido, ha recalcado que Biden dará orden a la comunidad de Inteligencia para "un análisis total de la violación informática SolarWinds, la interferencia rusa en las elecciones de 2020, su uso de armas químicas contra el líder opositor Alexei Navalni y las supuestas recompensas por soldados estadounidenses en Afganistán". (Reuters)







