Estudian lo que se pidió para instalar el crematorio

El defensor del Pueblo afirma que el delegado de San Pablo es quien puede decidir si se autoriza o se rechaza el pedido de la empresa que quiere poner las instalaciones en la ruta 338.

28 Sep 2020 Por Roberto Delgado
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OPOSICIÓN. Los vecinos de San pablo dicen que estas instalaciones deben estar lejos de las poblaciones.

En Tucumán se realizan unas 100 cremaciones por mes, en promedio, y la cifra va en aumento, aunque no hay una suba significativa sobre las inhumaciones en la proporción de defunciones, unas 800 mensuales, que han tenido un incremento en el marco de la pandemia por coronavirus. En este marco, los vecinos de San Pablo han reclamado en la semana que pasó ante el pedido de una empresa para instalar un crematorio en la ruta 338, a 200 metros de la sede de la universidad San Pablo-T , y esto ha derivado en la intervención del defensor del Pueblo y en dos proyectos de ley presentados para regular la instalación de hornos crematorios.

Hace una semana comenzaron movimientos de suelo en el lugar donde la organización Gálvez S.A. e inversores privados prevén levantar el del Parque Cinerario. Al enterarse los vecinos, se movilizaron y difundieron mediante el grupo Change.org sus inquietudes. “Los crematorios no pueden estar en un radio de entre 10 a 15 kilómetros de zonas urbanas”, dijo Augusto Reales, uno de los vecinos. Federico Migliorini consideró poco sensato el proyecto, porque “la zona del pedemonte de San Pablo, que va desde la Solano Vera hasta Villa Nougués, está llena de countries hechos, como La Arboleda, y muchísimos más en construcción; todo esto sin contar los emprendimientos comerciales que se van a hacer en la Solano Vera del sector de San Pablo”.

Los vecinos juntaron firmas en contra del proyecto, hicieron tres asambleas y se reunieron con el delegado comunal de San Pablo-Villa Nougués, Sergio Castro, y con el defensor del pueblo, Fernando Juri Debbo. Castro explicó en LG Play el viernes que el proyecto del crematorio no está aprobado. “El malestar de la población se originó cuando la empresa que había presentado esta idea comenzó a hacer movimiento de suelo en la zona sin autorización de la Comuna, de la Secretaría de Grandes Comunas ni del Ministerio del Interior”, dijo. “Cuando nos enteramos, inmediatamente detuvimos la obra”, agregó.

La empresa, por su parte, sólo emitió un comunicado. “El proyecto está basado en tres pilares: sustentabilidad, ecología y reciclabilidad de los materiales disponibles, cumpliendo con la normativa de los más modernos parques cinerarios de países como: Alemania, Francia, Inglaterra, España y Estados Unidos”. Agregó que “de aprobarse el proyecto, que llega para cumplir un déficit en el sector, se utilizará la última tecnología en hornos disponible en el mercado, los cuales no emiten ni humo, ni olores”. “Se proyecta un bosque alrededor, el cual generará un pulmón intocable para la zona de más de dos hectáreas, con todo el beneficio ambiental que genera un parque con estas características. Cabe destacar que el proyecto cumple con todas las disposiciones de la Ley de Aires que rige en la provincia de Buenos Aires”.

MAQUETA. Así sería la edificación del crematorio, según se dio a conocer de parte de la organización Gálvez.

El defensor del Pueblo dice que por ahora se está estudiando la documentación que le entregó el delegado de San Pablo y el informe de la Comisión de Medio Ambiente. Según explicó, “el delegado dijo que la empresa presentó un pedido de factibilidad y un informe de la Dirección del Agua de no inundabilidad. El delegado dijo que considera que es inconveniente para la ciudad”. Agregó que “si la comuna entiende que el emprendimiento no está acorde con sus especificaciones, no se instala”.

Hace cuatro años hubo un debate similar, hasta que en 2017 se instaló el único crematorio que hay en la provincia. Se trata del “Parque del Descanso”, en Tapia, a 30 km de San Miguel de Tucumán. El empresario José Antonio Flores explica que la tendencia mundial es que los cementerios y los crematorios no estén cerca de las poblaciones. “Nosotros tuvimos dos intentos con el crematorio. Uno fue en El Naranjo; lo teníamos aprobado pero la gente nos hizo un piquete y nos tuvimos que ir a Tapia, a un sitio en el que no hay nadie a 5 km a la redonda”.

También reconoció que hay un aumento de pedidos de servicios por fallecimientos a causa de la emergencia sanitaria por el coronavirus –“en un mes histórco de septiemnbre hay 180 defunciones y en este vamos a llegar a las 250”- pero analizó que el problema de los cementerios municipales en la provincia, que están saturados, se debe a que no reconvirtieron sus servicios. “Los cementerios privados tienen parcelas suficientes”. Y aclaró que “la solución para la crisis de los cementerios no es la cremación”. Añadió que, si bien a nivel mundial el pedido de cremaciones ronda el 50% de los decesos, en Tucumán “estamos muy lejos de eso: hoy debe ser el 10%. Y explicó que por mes fallecen 800 personas y sólo se hacen entre 100 y 120 cremaciones.

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