Realidades de la pandemia: ¿causan efectos las pantallas en la salud?

El aumento de las horas que pasan los chicos ante los dispositivos generó temor e investigaciones.

10 Jul 2020
1

PREOCUPA. Creció el uso de dispositivos electrónicos por parte de los niños.

Muchos de los padres que más cuidadosos han sido para controlar que sus hijos no pasen horas y horas ante las pantallas, y buscarles alternativas, han claudicado con la pandemia, el encierro y, ahora además, el frío.

Los temores a que las pantallas puedan acarrear daños crecen, y en Europa han decidido medir cuál es la situación, especialmente porque en muchos casos la pandemia y la cuarentena han empujado a que por fin los chicos hayan conseguido el celular propio, con lo cual los controles se hacen aún más difíciles. ¿Puede esta situación acarrear problemas de salud?

Enfermedades atípicas

Una encuesta del instituto Forsa realizada en Alemania por encargo de la aseguradora pública KKH entrevistó a unos 1.000 padres y madres de niños y adolescentes de entre 10 y 18 años. El 95 % de esos adultos ha reconocido que sus hijos usaron los medios digitales con mayor frecuencia durante la pandemia respecto de los “tiempos normales”

Franziska Klemm, psicóloga de la aseguradora, señaló que la preocupación de los padres está justificada, ya que existen indicios de que cada vez más niños y jóvenes sufren enfermedades antes consideradas atípicas, como trastornos de la motricidad o del sueño, además de los ya conocidos problemas de obesidad extrema, informa DPA.

El cerebro

Por otro lado, y en el marco de la misma preocupación, un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha explorado por primera vez en España si existe relación entre el uso de dispositivos móviles por parte de menores y el volumen de su cerebro, particularmente por la incidencia de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (CEM-RF).

Los resultados conforman los de otro relevamiento, el pionero, llevado a cabo antes por ISGlobal. Para este último habían trabajado con una muestra de 2.500 chicos y chicas holandeses, y los resultados preliminares habían dado negativo.

Sin embargo -agrega DPA- el estudio sugiere una posible asociación entre un menor volumen del núcleo caudado (es la parte del cerebro que interviene en la memoria y en la coordinación de movimientos) y la dosis de CEM-RF que emiten los dispositivos con pantallas cuando se usaban para navegar por internet mediante conexión wifi. Reconoce, sin embargo, que de momento, no hallan explicación al respecto.

Aclaraciones

“El resultado debe tomarse con muchísima cautela, ya que no se pueden descartar otros factores o incluso que se trate de una hallazgo casual”, advirtió la primera autora del estudio, Alba Cabré.

Según ISGlobal, una posible explicación de los resultados sería la influencia de los factores sociales o individuales relacionados con ciertos usos de los dispositivos móviles, pero -admiten- por ahora no hay suficientes datos para confirmarlo.

Mònica Guxens, investigadora de ISGlobal y coordinadora del estudio, ha asegurado: “es necesario realizar más estudios sobre el uso de dispositivos de comunicación móvil y sus posibles asociaciones con el desarrollo del cerebro, independientemente de si la relación se debe a la exposición a CEM-RF o a otros factores”.

Esta nota fue anteriormente contenido exclusivo, sólo accesible para suscriptores.

 

Comentarios