Aislamiento social: ¿qué hacemos con los chicos en casa? - LA GACETA Tucumán

Aislamiento social: ¿qué hacemos con los chicos en casa?

Cómo lograr que los niños se desconecten y descansen sin las clásicas salidas del receso invernal.

10 Jul 2020 Por Lucía Lozano
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Ya van casi cuatro meses con los chicos en casa. Fueron muchos días de tareas escolares y rutinas difíciles de romper. Al fin llegó el descanso de las clases on line. Sin embargo, el panorama no es muy alentador. Muchos padres se están preguntando: “¿y ahora qué hacemos?”. No hay posibilidades de ir al cine o al teatro y las salidas están limitadas a los fines de semana, y cerca del hogar.

Frente a la recomendación de las autoridades sanitarias, que es mantener a los chicos el mayor tiempo posible dentro de la casa, para muchos este receso no significa un alivio, sino una preocupación. La psicopedagoga Natalia Jiménez Terán admite que será bastante complicado bajar los niveles de ansiedad de niños y adolescentes y que deberemos acostumbrarnos a escuchar con mucha más frecuencia la frase “estoy aburrido”.

“Es importante que los chicos puedan descansar de las clases virtuales y que se flexibilicen rutinas, como la hora de dormirse y despertarse, y el tiempo que pasan frente a las pantallas. Pero hay que ser realistas: estas serán unas vacaciones distintas. No es que vienen de la escuela a quedarse en casa. Emocionalmente también están con angustia e incertidumbre, sumado a lo que se pueda haber vivido en cada hogar relacionado a lo económico o a la salud”, detalla la especialista.

Aconseja, para bajar la ansiedad de los hijos, tratar de armarles actividades dentro de la casa y anticiparles lo que van a hacer al día siguiente.

“En la cuarentena se han explotado algunas cosas interesantes que se pueden profundizar en vacaciones: cocinar en familia, que los chicos hagan videos, que se disfracen y sean creativos. Programar ver películas y documentales también puede ser un buen plan. Está bueno establecer una rutina flexible, pero que no sea un desorden total, porque eso les genera más ansiedad a los niños”, explica.

La especialista añade que, en la medida de lo posible, no les transmitamos a los más pequeños las noticias sobre la cantidad de enfermos, muertos y otros detalles del avance del coronavirus.

Finalmente, una de las cosas más importantes que sugiere es que los padres intenten fortalecer los vínculos de los chicos con sus amigos: ya sea con pequeñas reuniones (respetando la cantidad de personas permitidas), con videollamadas o encuentros por Zoom.

Relajados

Ana Carolina Ovadilla, experta en inteligencia emocional, aconseja en estos días permitir que los chicos se relajen y corten con las rutinas, que estén libres de levantarse o de acostarse más tarde si quieren.

“En estos meses de encierro fueron innumerables las experiencias agradables como así también aquellas que nos pusieron al borde del estrés. Por lo tanto, es conveniente y sobre todo necesario, tomar este tiempo para recargar energía, descansar y desconectar a nuestros niños de aquellas responsabilidades escolares. O al menos bajar el porcentaje de horas frente a pantallas, videos y actividades tecnológicas. Para eso, la propuesta es buscar alternativas al aire libre, con los recaudos necesarios para cuidar la salud, aggiornar un espacio de nuestro hogar para que los niños puedan disfrutar también de los ambientes cerrados para los días más frescos”, recomienda. Con su jardín rodante, Ovadilla recorre casas llevando una hora de juegos y actividades lúdicas a familias con niños de 1 a 5 años. “Es un buen momento para seguir expandiendo la creatividad y fortalecer los vínculos con risas, historias, un camping con sábanas, una guerra de almohadas, juegos de mesa, leer un nuevo libro”, enumera.

Javier Fucho, profesor de gimnasia, cree que hay que explotar -aunque sea lo poco que se puede- las actividades al aire libre, en la plaza del barrio o armando una caminata. Si en la casa hay espacio, sería bueno armar juegos de ping pong, fútbol tenis o improvisar un gimnasio casero con lo que tengamos a mano y que pueda funcionar, como una pesa, una colchoneta, etcétera.

Los especialistas resaltan la importancia de que los padres dediquen aunque sea un momento del día a compartir una actividad con los hijos. “La situación de confinamiento tiene componentes de incertidumbre que pueden provocar malestar en los niños, ya que les genera intranquilidad y desconfianza. El chico no comprende lo indefinido, lo que no tiene fin, ni el devenir loco de esta enfermedad”, explica la psicóloga Silvina Cohen Imach.

Ahora que ha pasado el shock que nos generaron las clases virtuales, es bueno prestarles más atención a esos sentimientos que afloran en los niños. “Hay que hacer cosas en familia, como jugar, leer, cocinar, ver una serie juntos o incluso practicar algún tipo de ejercicio físico dentro de casa. También hablar de sus miedos, preocupaciones y necesidades, procurando que el niño exprese sus ansiedades o las elabore”, aconseja. También sugiere que no dejemos de mantener los lazos sociales por medio de chats con los abuelos y videollamadas con amigos.

¿Pantallas libres?

Un pedido de muchos chicos en estas vacaciones será tener vía libre con los juegos en los celulares, tablets y en la PlayStation.

Los especialistas consultados creen que no hay que prohibirles las pantallas, pero sí tratar de generar actividades que no les permitan estar todo el día conectados.

Claves

1- Permitirles jugar a la Play o con los celulares; en estos días para muchos es un medio de socialización porque juegan con otros amigos.

2- Compartir algo cada día con los hijos: un desayuno juntos, ver películas, cocinar o hacer alguna manualidad.

3- Flexibilizar las rutinas.

4- Animarlos a que expresen cómo se sienten ante todo lo que está pasando.

5- Permitirles también que se aburran porque de esa manera podrán dar riendas a la creatividad

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