Manzur logró lo que buscó: apoyo político y financiero

Además de las obras públicas, el gobernador encaminó las gestiones para obtener financiamiento nacional, con el fin de cerrar con más tranquilidad las finanzas del semestre.

22 May 2020 Por Marcelo Aguaysol
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DISTANCIAMIENTO SOCIAL, PERO NO POLÍTICO. Alberto Fernández saluda a Juan Manzur en el aeropuerto, en un gesto de que unen fuerzas. SECRETARÍA DE INFORMACIÓN PÚBLICA

Lo buscó desde que, la semana pasada, en la Casa Rosada se comentó que “Alberto tiene ganas de ir a Tucumán”. Lo trabajó durante el fin de semana, en el que no registró actividades públicas, pero sí contactos telefónicos para confirmar la visita presidencial. Lo completó ayer, cuando Alberto Fernández, bajó del Tango 11 en el aeropuerto Benjamín Matienzo, junto con dos de sus ministros claves para el desembarco en tierras tucumanas. El gobernador Juan Manzur afianzó ayer mismo su lazo con el Gobierno nacional, con una batería de multimillonarios de anuncios de obras públicas y con un avance en las tratativas para cerrar una asistencia federal integral que puede darle cierta paz financiera a su administración, al menos hasta el cierre del primer semestre del año.

“Valoramos que en plena pandemia el presidente esté con nosotros”, lanzó el gobernador en Las Talitas, al recorrer la planta de tratamiento cloacal junto al jefe de Estado.

El viaje de Fernández al norte del país (con escala en Santiago del Estero) ha significado al jefe de Estado un bálsamo en una semana de internas políticas entre las gestiones del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y del alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta. De hecho, la comitiva nacional, integrada además por los ministros del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, el secretario de Comunicación y Prensa, Juan María Pablo Biondi, pernoctó en la Hostería Municipal de Tafí Viejo. “Hay problemas con el clima y es mejor no arriesgar. Volverán a Buenos Aires a primera hora”, comentó anoche a LA GACETA una fuente cercana al mandatario nacional.

El dato no es menor. Anoche Manzur fue a la hostería a continuar el diálogo, en un ambiente más informal con los funcionarios nacionales. Osvaldo Jaldo, el vicegobernador, prefirió no asistir (adujo cansancio tras haber presidido la sesión de ayer), pese a haber sido invitado por su compañero de fórmula.

Fernández volvió a Tucumán justo un año después de su nominación como precandidato a presidente, en una campaña que tuvo como principal apoyo al actual gobernador tucumano. La visita fue una devolución de gentilezas, transformada en un apoyo político para el gobernador, se interpretó en la Casa de Gobierno. En la semana, Manzur había entablado varias charlas telefónicas con el ministro del Interior, a quien solicitó que forme parte de la comitiva. El pedido responde a una inquietud que el propio gobernador viene gestionando: la asistencia financiera de la Nación a Tucumán, en un momento de fuerte recesión, caída de recaudación (nacional y provincial), y con una cuarentena que, según se especula, continuará al menos hasta el 7 de junio.

De Pedro tiene bajo su órbita dos llaves para el auxilio financiero a las provincias:

• Por un lado, la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Tucumán solicita el reparto de unos $ 1.500 millones -según los porcentajes de coparticipación- sobre un total de $ 30.000 millones que faltan repartir en todo el país.

• La posibilidad que el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial otorgue a Tucumán una asistencia financiera cercana a los $ 6.000 millones. El pozo de ese financiamiento es de unos $ 60.000 millones. A Tucumán, en principio, le corresponderían cerca de $ 3.000 millones, pero Manzur gestiona el doble de esa cifra, en virtud de que algunos de sus pares de otros distritos prescindirán del uso de ese financiamiento.

La visita es un gesto hacia el apoyo financiero que requirió Manzur. Y, como dicen en el entorno gubernamental, otra prueba de que la promesa electoral se cumplirá: Fernández gobernará junto con las 24 provincias.

Opositores que tuitean

Fernández desestimó las críticas de cornejo

Consultado acerca de el cuestionamiento a la cuarentena extendida que hizo el presidente de la Unión Cívica Radical, Alfredo Cornejo, el presidente aseguró que le presta “mucha atención a alguien que hace política en una pandemia”. “Yo estaría preocupado por la deuda que tiene Mendoza, por la situación económica que le ha exigido al actual gobernador (Rodolfo Suárez) pedirle tanta ayuda al Gobierno nacional. Pero a mí no me gusta hacer política durante la pandemia. Hay dos tipos de opositores. Los que gobiernan son unos. Con ellos me entiendo muy bien, porque ellos conocen los problemas que tenemos. Los otros escriben en Twitter”, ironizó Alberto Fernández.


Silencio sobre la región

“No creo que sume criticar al otro”, dijo

Ante una pregunta acerca de qué opinaba sobre la respuesta que le han dado a la pandemia otros países de la región, Alberto Fernández prefirió no opinar sobre lo que pasa en las naciones vecinas. “En algunos casos puedo decir cosas buenas, en otros puedo tener opiniones críticas, y la verdad es que no soy de los que creen que suma criticar al otro. No tiene mucho sentido. Lo que sí creo es que los argentinos hicimos muy bien las cosas hasta aquí y que no debemos bajar los brazos, no debemos pensar que el problema terminó. El problema está tan latente que se allí donde se flexibiliza un poco se presenta con mucha mayor virulencia”, advirtió.


Sin distinción política

El presidente propuso un país más integrado

Sobre el atraso del interior del país con relación a la Capital Federal, el primer mandatario transmitió que él querría que su eventual sucesor reciba unas provincias más desarrolladas. “Yo no distingo entre peronistas y radicales que gobiernan, entre oficialistas y opositores que gobiernan, porque todos representan a argentinos que necesitan soluciones”, aseguró Alberto Fernández. Y también se refirió, sin nombrarlo, a Mauricio Macri: “yo creo que para desarrollar el interior hace falta decisión política; y si la decisión política es que los tucumanos se queden sin planta de tratamiento de aguas servidas porque al presidente no le gusta el gobernador, estamos mal”.

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