En los municipios tucumanos agudizan el ingenio para pelearle al virus

Los intendentes tucumanos apelan a todo tipo de ideas parar reducir los riesgos de contagio.

09 Abr 2020 Por Martín Soto

“Una vez dentro de la primera célula humana, un coronavirus puede generar hasta 100.000 copias de sí mismo en menos de 24 horas”, explicó días atrás la científica española Isabel Sola Gurpegui, experta en covid-19. De esa manera graficó por qué este nuevo virus se propagó tan velozmente en todo el mundo.

Los esfuerzos de la Nación y de la Provincia por combatir el contagio se redoblan a diario. Veinticuatro horas antes de anunciar la cuarentena obligatoria en todo el país, el presidente Alberto Fernández había explicado que es clave “aprovechar cada minuto para estar mejor preparados”. Y en eso también trabajan los intendentes de los distintos municipios tucumanos.

Con un presupuesto más acotado que otros estratos de gobierno, todos los jefes comunales apuestan por soluciones prácticas que complementen el aislamiento social, la medida más efectiva para evitar la propagación junto con el lavado frecuente de manos.

Desinfección de calles y vehículos; bloqueo de accesos a las ciudades y un estricto control en los pasos habilitados; medición de temperatura en la vía pública; disposición de sillas en las calles para organizar las filas de los bancos; chequeo de precios máximos en alimentos; y la donación de parte (o el total) del salario son las acciones que se reiteran en las municipalidades del interior.

Sin embargo, hay otras disposiciones que resultan más llamativas para enfrentar a este enemigo microscópico.

BANDA DEL RÍO SALÍ. Instalaron un puesto de desinfección automático. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

Particularidades

En este último grupo ingresa el “túnel de desinfección” que se instaló en el puente Lucas Córdoba. Todo peatón, ciclista o motociclista que ingrese a Banda del Río Salí es rociado con una solución a base de agua con amonio de cuaternario (un desinfectante de alto espectro, con poder residual).

El intendente Darío Monteros explicó que un proveedor les acercó la idea, y que quieren montar otros tres en bancos y centros de pagos. Dijo a este diario que hará todo lo que esté a su alcance para combatir el virus. “Si hay que habilitar un caño y jabón en cada esquina, lo vamos a hacer”, aseguró.

Dispositivos de características similares se instalaron la semana pasada en los tres ingresos a Famaillá. En estos casos, los “arcos de desinfección” permiten abarcan desde vehículos chicos, como motos o autos, hasta camiones.

El intendente José Orellana, además, tomó otra medida particular. A través de un decreto, autorizó la creación de un “padrón único de delivery” para que los cadetes que circulen por las calles durante la cuarentena estén identificados con una credencial.

Tafí Viejo también ultima detalles para la instalación de una manga sanitaria de cemento premoldeado para el ingreso y salida de lugares concurridos, como los bancos. El intendente Javier Noguera indicó en sus redes que se rociará alcohol diluido en agua.

TAFÍ VIEJO. Pintaron el asfalto para garantizar las distancias en las filas. captura de video

Hace una semana, se viralizó en las redes otra medida que tomó este municipio. Para que los taficeños mantengan la distancia en la fila del cajero automático, se pintaron decenas de posiciones de espera en la avenida principal.

AGUILARES. Con pintura marcaron los puestos en las veredas de los cajeros.

Aguilares también se hizo hincapié en el distanciamiento social. La intendenta Elia Fernández ordenó que se pinten puestos de espera en las veredas de los puntos de extracción de efectivo.

SIMOCA. El municipio entrega barbijos y alcohol en gel a los pobladores.

En Simoca, en tanto, el propio intendente Marcelo Herrera salió a repartir barbijos y alcohol en gel a los simoqueños desde que comenzó la cuarentena.

Salas de emergencia

Otros municipios, en tanto, no quieren estar desprevenidos si llegan momentos duros y se adelantan al peor escenario.

El intendente de Bella Vista, Sebastián Salazar, transformó la Casa de la Cultura en una sala de emergencia con unas 20 camas para aumentar la capacidad del hospital del municipio. “Dios quiera esas camas nunca lleguen a ser utilizadas, que sólo sea una prevención”, rogó.

BELLA VISTA. Montaron una sala de emergencia en el Centro Cultural. prensa municipalidad simoca - c.c. de bella vista

Una determinación similar tomó Francisco Serra en Monteros. Con la autorización del decano de Medicina, Mateo Martínez, transformó las instalaciones de la Facultad de Kinesiología en una sala de emergencia con 50 camas para pacientes moderados con covid-19.

MONTEROS. Se habilitó una sala de emergencia con 50 camas en la Facultad de Kinesiología.

“Ojalá no sea necesario utilizar esta sala, pero debemos estar preparados de la mejor forma posible. Su uso va a depender en gran medida de nuestra conducta durante esta cuarentena”, expresó “Pancho” Serra.

En Las Talitas, Carlos Najar anticipó que se puso a disposición las instalaciones del Club Experimental. El intendente dijo que, de ser necesario, una posibilidad que se baraja si la situación lo amerita es usar los albergues transitorios que hay en el municipio para contener a pacientes con síntomas leves que requieran aislamiento.

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