San Martín suma y sigue estirando la ventaja

San Martín aprovechó su chance; volvió a ganar y se estiró la ventaja en la cima de la zona B.

03 Mar 2020 Por Marcelo Androetto
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SIEMPRE CUMPLE. Como casi todos los partidos, Juan Mercier estuvo bien ubicado durante todo el duelo y ayudó al equipo tanto en la contención como en el primer pase. Buen juego de “Pichi”. foto de Matias Napoli Escaler (especial para la gaceta)

Este San Martín versión 2020 se siente cómodo vistiendo el overol, el frac que solía lucir antes del último brindis del año pasado por ahora queda guardado en el ropero. Poco importa, el utilitario triunfo 1-0 sobre Riestra a domicilio certifica que el líder de la Zona B de la Primera Nacional cada vez está más maduro.

“San Martín hizo el partido que tenía que hacer, ante un equipo que tiene una propuesta que te cansa mentalmente. Lo importante es que lo pudimos abrir rápido, es una situación que buscábamos, la media distancia, ya que al hacer un repliegue tan intensivo ellos te quitan los espacios”, resumió el entrenador Favio Orsi antes de abandonar las coquetas instalaciones del estadio Guillermo Laza, hermano muy menor del Nuevo Gasómetro erigido a su lado y vecinos ambos de la monumental Villa 1-11-14.

El zapatazo de Emiliano Amor, ese derechazo de aire que mató el efecto de una pelota que quedó boyando a las puertas del área y la clavó junto al palo izquierdo de Matías Vega, le hizo todo más fácil al “Santo”.

“A partir del gol, el partido se hizo distinto y pudimos sostener el resultado”, reconoció Orsi. “Fue uno de los más difíciles que nos tocó jugar en la categoría, en una cancha en la que Riestra no había perdido todavía”, agregó.

Tal cual: hasta ese minuto 11, el encuentro había sido muy parejo y el “Blanquinegro” venía dando muestras de su característica de equipo duro y mañoso, muy cerrado atrás y dispuesto siempre a lastimar de contra o con alguna segunda pelota. En desventaja, a Riestra -un conjunto limitado, sin demasiadas ideas a la hora de generar juego- todo se le hizo cuesta arriba. No por nada solo dos veces en el torneo el equipo de Guillermo Duró había logrado emparejar o dar vuelta un cotejo estando abajo.

Con la apertura temprana del marcador, San Martín no debió preocuparse ya por evitar caer en la impaciencia. Sí necesitó seguir su hoja de ruta: concentración en las pelotas paradas del rival, entrega para disputar cada balón en cada palmo de un campo de juego en muy buenas condiciones (de los mejores de la divisional).

Acierto

El ingreso del livianito y habilidoso Brian Sánchez antes de la media hora fue un acierto. San Martín ya no fue dueño único del balón. Aun así, con el esquema devenido en 4-1-4-1, la visita no pasó mayores sobresaltos, el abanico de cuatro volantes por delante de Juan Mercier sobró y bastó para mantener a raya los intentos del anfitrión.

Eso sí, en la primera parte del complemento, el “Santo” se metió unos metros atrás. También el minuto 11 de la segunda etapa resultó crucial, casi que terminó de definir la historia: Ignacio Arce -otra vez figura- tuvo una doble tapada fenomenal, primero ante un remate de media distancia de Alberto Martínez y luego al capturar el rebote con destino de gol de Gustavo Benítez.

Con las garantías brindadas por su arquero, más un Amor goleador y baluarte –sobre todo en pelotas aéreas-, más la generosidad de todos, San Martín solidificó una victoria clave para estirar su ventaja en la cima.

En la calurosa tarde de lunes de Villa Soldati, el “Santo” se puso el overol, sí. De hecho, casi no generó ninguna otra situación clara además del gol. Pero casi no le llegaron tampoco, ni siquiera en esos últimos diez minutos en los que Ramiro Costa solo ocupó un espacio en la cancha a causa de una lesión.

Lo más importante: la incesante cosecha de puntos de San Martín no se detiene.

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